Del 2015 al 2025 en RD se han registrado 2 mil 92 incendios forestales

  • Más de 86 mil hectáreas se han visto afectadas, especialmente por actividades agrícolas.
  • Valle Nuevo, Parque Jaragua y Sierra de Bahoruco figuran entre las áreas protegidas que han sufrido daños, como la reducción de sus pinos criollos, endémicos.

Incendio foretal Valle Nuevo

Santo Domingo.- Del 2015 al 2025 en el país se han registraron 2 mil 927 incendios forestales, los cuales afectaron aproximadamente 86 mil 471 hectáreas, que representan una de las principales amenazas para los ecosistemas nacionales.

De la totalidad de incendios 612 corresponden al pasado año y se afectaron 4 mil 971 hectáreas; particularmente en los Parques de Valle Nuevo, Jaragua y Sierra de Bahoruco se ha visto mermada la especie endémica del pino criollo ((Pinus occidentalis).

Hasta el mes de agosto de este año se contabilizaron 353 casos, que afectaron unas 16,874 hectáreas, de acuerdo a los registros ofrecidos por Ramón Díaz, director de Bosques y Manejo Forestal, y Gerónimo Abreu, encargado del Programa Nacional de Gestión y Manejo del Fuego del Viceministerio de Recursos Forestales de Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

Se estima que el 85 por ciento de esos eventos obedecen a actividades antrópicas, principalmente asociadas a prácticas como la preparación de terrenos agrícolas, la renovación de pastizales y otros usos inadecuados del fuego.

En el caso más reciente, solo en la Sierra de Bahoruco que forma parte de los bosques nublados del país, y que no es la excepción, este año se han reportado al menos tres incendios forestales por descargas eléctricas naturales, dígase por rayos.

“Otra causa de incendios forestales en Sierra de Bahoruco es la presencia de cazadores furtivos (de jabalíes y recolectores de pichones) que usan fuego para quemar el pelaje de las presas y/o para cocinar sus alimentos y para calentarse”, según explicó Gerónimo Abreu.

Tanto él como Ramón Díaz, al ofrecer las estadísticas de los casos registrados, adelantaron parte de las acciones que implementa la entidad para contrarrestar los incendios forestales.

“Como parte de una visión integral orientada a proteger los bosques, la biodiversidad, las fuentes de agua y los medios de vida de las comunidades, trabajamos para fortalecer las acciones dirigidas a la prevención, manejo y control de los incendios forestales”, puntualizó Gerónimo.

Una estrategia nacional para el manejo integral del fuego

En ese contexto, Díaz externó que el Ministerio de Medio Ambiente impulsa un enfoque integral para la prevención, manejo y control de los incendios forestales, orientado no solo a fortalecer la capacidad de respuesta ante estos eventos, sino también a reducir los factores que favorecen su ocurrencia y propagación.

La Estrategia Nacional de Manejo del Fuego para la República Dominicana 2021-2030 establece las pautas para un manejo responsable del fuego y promueve la articulación entre las instituciones públicas, los gobiernos locales, el sector privado, las organizaciones no gubernamentales y las comunidades, con el propósito de enfrentar de manera coordinada esta problemática.

Del 2015 al 2025 en RD se han registrado 2 mil 92 incendios forestales

Ante la realidad existente, la Estrategia plantea complementar las acciones de control y respuesta con medidas permanentes de prevención, educación ambiental, organización comunitaria, capacitación, investigación, generación y manejo de información, alerta temprana, mitigación y rehabilitación de las áreas afectadas.

Líneas de acción que impulsan

Ambos funcionarios detallaron que la Estrategia Nacional de Manejo del Fuego organiza sus intervenciones en cuatro ámbitos como son la Gestión Nacional: orientada al fortalecimiento de la coordinación y de las capacidades institucionales; Gestión Social: enfocada en la educación ambiental, la organización comunitaria, la formación y la comunicación.

“También está la Gestión del Conocimiento dirigida a fortalecer la investigación científica, el manejo del fuego y la generación y utilización de información, y la

Gestión del Riesgo que comprende los sistemas de alerta temprana, la mitigación, la respuesta y la rehabilitación de las áreas afectadas”, detalló Diaz.

Ese enfoque procura superar una visión limitada del incendio forestal como una emergencia que no debe ser atendida únicamente cuando ocurre, para avanzar hacia un manejo integral del fuego, sino que incorpore de manera permanente acciones de prevención, preparación, respuesta, recuperación y restauración, especificó Gerónimo Abreu.

Comunidades Vs. sector interinstitucional

La Estrategia reconoce la participación comunitaria como un componente fundamental para la prevención y el manejo de los incendios forestales.

En ese sentido, destacaron el trabajo de las brigadas forestales y grupos voluntarios, así como el apoyo de instituciones como el Ministerio de Defensa, el Centro de Operaciones de Emergencias, la Defensa Civil, los ayuntamientos y los cuerpos de bomberos, además de organizaciones no gubernamentales y otros actores vinculados con la conservación de los recursos naturales.

Igual cuenta con un Sistema Nacional de Detección y Monitoreo de Incendios Forestales, integrado por un Centro de Detección y Monitoreo y 11 torres de detección ubicadas estratégicamente en áreas boscosas, tanto dentro como fuera de las áreas protegidas.

Igual plantea la responsabilidad compartida, dígase que la prevención y el manejo de los incendios forestales requieren la participación coordinada de los diferentes sectores de la sociedad, por lo que la Estrategia fortalecer las capacidades y coordinación de institucionales y comunitarias y promover una mayor participación de los gobiernos locales y de las comunidades en zonas de mayor riesgo, precisaron Abreu y Díaz.

Cobertura forestal de RD

Según Ramón Díaz los resultados del último estudio de cobertura forestal realizado en el país, mediante el uso de imágenes Planet con una resolución de cinco metros correspondientes al año 2022, indican que la superficie total de bosques alcanza 1,835,098.3 hectáreas.

“De esta superficie, el bosque latifoliado representa el 62.2 por ciento, seguido por el bosque seco, con 22.7 %, mientras que el bosque conífero representa el 13.6 %, mientras que el de mangle ocupa una superficie de 26,435 hectáreas, equivalente al 1.4 %”, detalló Diaz.

Al considerar las áreas destinadas al cultivo de café, que ocupan 99,772 hectáreas (2.2 %), y cacao, con 144,826 hectáreas (3.1 %), dijo que la superficie con cobertura arbórea alcanza el 44.04 % del territorio nacional.

Sobre el autor

Yanet Féliz

Periodista con amplia experiencia en temas de medio ambiente y ciudadanía.