Dejen eso así

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En ocasiones pareciera que la prudencia sale de vacaciones. Luce completamente fuera de tiempo ponerse a hablar de reforma constitucional en este momento, justo horas después de que el propio Presidente de la República despejara las inquietudes sobre si él intentaría hacerlo para restablecer la reelección.

El país requiere concentrarse a sobrellevar el proceso electoral que se avecina, el cual ya ha sido bastante complejizado.

En los últimos meses hubo una desaceleración del crecimiento económico como consecuencia de las tensiones políticas.

Introducir ahora al debate social nuevos elementos de conflictividad sería una imprudencia mayúscula, un solemne acto de irresponsabilidad.

Ni siquiera merece la pena auscultar el contenido de las inesperadas propuestas de reforma constitucional.
Hay que terminar de salir del trance que vivió el país por las disputas relativas a una eventual reforma constitucional para restablecer la reelección.

El presidente Danilo Medina desistió de esos intentos y le habló al país en procura de llevar sosiego a la nación. Muchos retos tenemos en los inmediatos, como para meternos ahora en una reforma constitucional

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