Déficit fiscal, PIB y pacto

Déficit fiscal, PIB y pacto

Déficit fiscal, PIB  y pacto

Frederich E Berges

Se ha hecho un mantra, al mejor estilo yoga, la repetición constante de la necesidad de un pacto fiscal, sin tenerse conciencia de sus implicaciones ni qué otras alternativas están presentes. La necesidad de un reequilibrio entre el gasto público y los ingresos se evidencia por el continuo déficit fiscal, que se estima solo en el presente año podría exceder los 100 mil millones, profundizado por el gasto electoral.

El presupuesto tiene tres componentes: el servicio o repago de la deuda, las inversiones y el gasto. Suponiendo que el servicio de la deuda fuese inmóvil mientras no haya variación en las tasas de interés, hay que enfocarse en los otros dos componentes. Observando los casos recientes de sueldos, pensiones, auto otorgados en ayuntamientos, o los ahorros por dispendio en la Policía Nacional, no se puede descartar que en 2017 se pueda ejecutar un presupuesto similar al de 2015 ajustado, considerando las cifras de inflación del Banco Central, que alcanzaría unos 560 mil millones, reflejando en ello las medidas de ahorro, eficiencia y racionalización que tanta falta hacen.

Los ingresos que se estiman alcanzarán 490 mil millones, de los cuales más del 90 % son tributarios, pueden procurar un incremento interesante con un esfuerzo de cobertura más firme, procurando evasores en vez de presionar más a los que ya pagan, y aplicando impuestos de renta a varias actividades hoy exentas, sin variación alguna en las actuales tasas, ni sanciones a los usuarios de couriers.

Estas dos mediadas podrían procurar ingresos de más de 30 mil millones, para unos ingresos fiscales estimados de casi 520 mil millones. Es a partir de la ejecución de un presupuesto de 560 mil millones, con ingresos fiscales de 520 mil millones, que se crearía el ambiente para un Pacto Fiscal. Más adelante comentamos la relación con el PIB.