La justicia alemana consideró que las personas que ejercen el oficio de la prostitución deberán pagar un impuesto profesional.
Hace varios años los centros de impuestos y las prostitutas se oponen sobre el tipo de impuesto que se debe aplicar a la actividad.
Los primeros consideran que es un oficio que debe pagar impuesto y ellas juzgan que lo ganado corresponde a la categoría otros ingresos.