De tablillas a blockchain: la historia de la deuda desde Mesopotamia

Stanly Abreu, columnista
Stanly Abreu

En la historia de la humanidad, la deuda ha sido un tema de gran relevancia debido al poder que expresa en cada transacción financiera. Ha funcionado tanto como un mecanismo para promover el progreso de la gente común, como también como un método de dominación hacia personas o grupos.

En la antigua Mesopotamia, cuna de la escritura, los sumerios y babilonios anotaban sus responsabilidades en tablillas de arcilla. Aunque eran simples inscripciones en barro, marcaban el inicio de la confianza, la palabra con peso y el lazo entre dos o más personas que establece el crédito.

En aquellos tiempos, campesinos y comerciantes solicitaron crédito a los templos para iniciar sus cosechas o aumentar el inventario de sus negocios. Estos espacios eran centros económico-financieros que impulsaban la actividad y marcaban la pauta en la economía de los pueblos mesopotámicos.

En muchas ocasiones, los gobernantes decretaban el año del “jubileo”, cuyo propósito era perdonar las deudas a quienes se encontraban sobreendeudados o en atraso por circunstancias ajenas a su voluntad, evitando así, en muchas ocasiones, el colapso social. Era un espacio de emociones intensas: las personas en esta situación sentían el peso de la mirada ajena al hacerse pública su realidad.

Con el paso de los siglos, se fueron utilizando otros mecanismos para sustentar los compromisos de la deuda: desde los papiros egipcios, fabricados con la planta de Cyperus, hasta los registros notariales en Europa. Con la llegada de la modernidad, los bancos centrales y los mercados crearon nuevos métodos para facilitar el crédito y reducir los riesgos latentes en cada instrumento de deuda.

Hoy vivimos en tiempos distintos: hemos pasado de las tablillas de arcilla a los registros digitales en blockchain. Esta tecnología ofrece a las instituciones financieras la posibilidad de acceder a información valiosa, reducir riesgos operativos y dar mayor confianza a las transacciones. Todo es medible y los datos se convierten en la herramienta clave para determinar a quién otorgar crédito y a quién no.

La deuda, a lo largo de los años, siempre ha sido más que un simple registro. Es una relación de poder. En la gran Mesopotamia se perdonaba deudas a través del jubileo, mientras que en la posmodernidad seguimos debatiendo cómo dar solución a la acumulación de créditos estudiantiles.

Sobre el autor

Stanly Abreu

Licenciado en Contabilidad por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con Maestría en Gestión Financiera y una Especialidad en Riesgos Financieros. Se destaca por su vocación investigativa y su pasión por el análisis de temas financieros y bancarios.