De Serrallés a Moca: los casos que muestran cómo las cámaras ayudan a resolver delitos en RD
- Las grabaciones han permitido seguir sospechosos, identificar vehículos y reconstruir recorridos en investigaciones recientes.
- Serrallés, Moca, Bella Vista y el caso Enmanuel Contreras muestran el peso creciente de la videovigilancia, mientras que en el caso Diddy Glow las imágenes todavía forman parte de las pesquisas.
Seguir una motocicleta desde Serrallés hasta Capotillo, identificar al hombre señalado por el arrebato de un celular en Bella Vista o reconocer al presunto autor de un robo en una vivienda de Moca son algunos de los casos recientes en los que las cámaras de seguridad han servido de apoyo a las investigaciones criminales en República Dominicana.
Las grabaciones permiten a los investigadores reconstruir recorridos, identificar vehículos, establecer características de los sospechosos y contrastar testimonios. En algunos casos han contribuido directamente a localizar personas; en otros, forman parte del conjunto de evidencias que posteriormente debe ser evaluado por el Ministerio Público y los tribunales.
Uno de los ejemplos más recientes ocurrió en Serrallés, donde Gustavo Adolfo III Mejía-Ricart Risk, de 23 años, fue herido con un arma blanca durante un hecho ocurrido la madrugada del 12 de septiembre. Parte de la secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad.
A partir de esas imágenes, investigadores de la Policía Nacional, con apoyo del Sistema 9-1-1, siguieron el recorrido de la motocicleta utilizada por el sospechoso por distintos sectores del Distrito Nacional. Según la Policía, el rastreo terminó en Capotillo, donde fue localizado y apresado Johnny González, de 41 años.
Durante un allanamiento posterior, las autoridades reportaron la ocupación de un cuchillo, prendas de vestir, la motocicleta y dos placas. Corresponderá al proceso judicial determinar la vinculación definitiva de esos elementos con el ataque.
El rastro dejado por un celular
Las cámaras también forman parte importante del expediente por la muerte de Enmanuel Contreras Medina, quien falleció el 9 de septiembre después de permanecer hospitalizado por las lesiones recibidas durante un incidente ocurrido en julio en un estadio de béisbol de Los Praditos.
Según el Ministerio Público, videos de seguridad incorporados al expediente muestran a Lenin Jhericop Núñez de León persiguiendo con un bate a Contreras, luego de un conflicto relacionado con la compra de un teléfono celular. La Fiscalía también incorporó imágenes captadas por las cámaras corporales de agentes policiales que acudieron posteriormente al lugar.
En este caso, las grabaciones no constituyen la única evidencia. El expediente incluye además testimonios, documentos médicos, conversaciones de WhatsApp y registros financieros, lo que evidencia cómo el material audiovisual puede complementarse con otras pruebas para reconstruir lo ocurrido.
De una cámara en Bella Vista a una captura
Otro caso ocurrió con el comunicador Ricardo Ripoll, quien fue despojado de su teléfono celular el 27 de mayo mientras se encontraba en su vehículo en Bella Vista.
La Policía informó que Alison Pérez, alias “Bombi”, fue localizado después de un proceso de seguimiento y trazabilidad realizado a través de cámaras instaladas a lo largo del trayecto recorrido después del arrebato. El hombre fue posteriormente apresado mediante orden judicial.
La institución aseguró que el análisis de las imágenes permitió identificar técnicamente al detenido como la persona señalada por el robo.
Las cámaras llevaron hasta una vivienda en Moca
En Moca, el análisis de cámaras de vigilancia ayudó a identificar a un hombre acusado de penetrar en una vivienda y sustraer varios artículos.
Según la Policía Nacional, Peterson Lucein fue apresado en menos de 24 horas luego de que investigadores analizaran las grabaciones del hecho. Durante las pesquisas fueron recuperados artículos sustraídos, entre ellos una nevera ejecutiva, un colchón y bases de cama.
También en Santo Domingo Este, la Policía atribuyó al análisis de cámaras la identificación de Kelvin Medina Castaño, alias “Raquiñita”, investigado por varios robos en vehículos en Ensanche Ozama y Villa Duarte. Las grabaciones fueron utilizadas junto con denuncias ciudadanas y otras labores de inteligencia.
Seguimiento de una banda de asaltantes
En agosto, cámaras de videovigilancia también fueron utilizadas para seguir una Honda CR-V que, según la Policía, habría sido empleada en varios asaltos en el Distrito Nacional y Santo Domingo Oeste.
La institución informó que el seguimiento permitió interceptar el vehículo y apresar a dos hombres señalados como presuntos integrantes de la estructura. Durante la intervención fueron ocupados un arma de fuego, teléfonos celulares y dinero en efectivo.
En Santiago, otro hombre fue capturado luego de ser identificado en una investigación por el arrebato de una cadena de oro. El hecho había quedado registrado por cámaras de vigilancia y las imágenes fueron utilizadas durante las pesquisas.
El caso Diddy Glow sigue bajo investigación
Las cámaras también están siendo utilizadas en investigaciones que todavía no han concluido. Ese es el caso del ataque ocurrido en Boca Chica, donde murieron Jesús Alexis Delgado Ortiz, conocido como Diddy Glow, y Jonathan Villanueva, y otras cinco personas resultaron heridas.
La Policía informó que investigadores están recopilando grabaciones de establecimientos comerciales y del Sistema 9-1-1 para tratar de identificar a los ocupantes del vehículo desde el cual fueron realizados los disparos. Al menos diez personas habían sido entrevistadas como parte de las pesquisas.
A diferencia de Serrallés o Moca, en este caso las imágenes todavía forman parte de una investigación abierta y no se ha informado públicamente que hayan permitido capturar a los responsables.
Cuando la cámara detecta el delito en tiempo real
La videovigilancia no siempre comienza después de que ocurre un hecho. El Sistema 9-1-1 ha documentado casos en los que sus operadores han detectado situaciones mientras se desarrollan.
En Castillo, provincia Duarte, operadores observaron mediante las cámaras a dos personas merodeando una vivienda y posteriormente sustraer una pasola. La alerta permitió despachar una patrulla; el vehículo fue recuperado y una persona fue apresada.
En Cabral, Barahona, las cámaras de un establecimiento comercial también captaron un asalto al colmado La Sorpresita. Las imágenes fueron incorporadas como parte de las evidencias después del apresamiento de tres hombres señalados por el hecho.
Estos casos muestran distintos usos de la videovigilancia: captar el hecho, identificar personas o vehículos, reconstruir recorridos, localizar sospechosos y aportar evidencia a los expedientes.
Sin embargo, una grabación por sí sola no necesariamente resuelve un delito. Su alcance depende de la calidad de la imagen, la ubicación de las cámaras, la posibilidad de conectar distintos puntos del recorrido y de que la evidencia audiovisual pueda ser complementada con testimonios, peritajes y otras pruebas.