Martes, 21 de mayo, 2019 | 6:57 pm

Daniel Pou cuestiona que militares sean amenaza para la seguridad en vez de garantizarla

Dice deficiencia de formación motivan militares incurran hechosde sangresangre

El  politólogo Daniel Pou entiende que el envío de militares a patrullar las calles no es una solución al problema de la delincuencia ./Foto José  de León/El Día.
El politólogo Daniel Pou entiende que el envío de militares a patrullar las calles no es una solución al problema de la delincuencia ./Foto José de León/El Día.


Santo Domingo.- El experto en seguridad ciudadana, Daniel Pou Suazo atribuyó a la deficiencia de formación que reciben en las academias, el hecho de que militares, entre ellos oficiales de alta graduación, se vean involucrados en hechos de sangre.

Pou Suazo dice que esa es la única explicación para que el capitán de la Fuerza Aérea Narciso Sánchez Jiménez asesinara a la joven estudiante de medicina Yulissa Merdily Acosta y hiriera de bala a su novio Edgar Laito por un simple roce de vehículo.

Agregó que es altamente preocupante el hecho de que miembros de los institutos armados del país se conviertan en amenazas para la seguridad ciudadana cuando esa es una de las tareas que están llamados a garantizar.

Entrevistado por Héctor Herrera Cabral en el programa D´AGENDAque cada domingo se difunde por Telesistema Canal 11, Daniel Pou explicó que eso implica que los miembros de las Fuerzas Armadas, que deben garantizar los derechos fundamentales del ciudadano, no se están formando de manera adecuada.

Sostuvo que todo luce indicar que se están desviando de su verdadera misión, y está recurriendo al uso de la fuerza más que la razón.

“Eso quiere decir que nuestros organismos de seguridad, las Fuerzas Armadas y las agencias que deben garantizar los derechos fundamentales del ciudadano no se están formando de manera adecuada las personas que transitan por sus academias, por sus centros de estudios“, insistió el reconocido profesional.

Dijo que eso obliga a la sociedad exigir que el Estado garantice una correcta formación a las personas que pasan por los recintos militares.

“Por eso resulta muy cuesta arriba en una sociedad como la nuestra hablar de instituciones de la seguridad y de la defensa cuando sus miembros se convierten, se transforman, se trasmutan en amenaza de los que ellos deberían garantizar“, lamentó Pou Suazo.

Pou quien es profesor en defensa y seguridad nacional recordó que cuando se discutían las leyes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional advirtió que se trataban de normas administrativas porque no les conferían ningún contenido a ambas instituciones.

“Porque aquí ni los organismos armados, tales como las Fuerzas Armadas, ni las organizaciones policiales como la Policía Nacional tienen doctrina que los definan, entonces una de las cosas que deben tener las leyes que definen esas organizaciones es el cuerpo doctrinal“, argumentó.

Acotó que eso permite a cada uno de sus miembros identificar hacia donde tienen que enfocar sus esfuerzos, y que establezcan las líneas generales y fundamentales de su formación.

“Eso que sucedió con esa señorita y con su compañero de vehículo es un acto de barbarie, que en nuestro país acontezca con una naturalidad que ya la sociedad hasta ha perdido su capacidad de asombro“, se quejó Pou Suazo.

Insistió en que la conducta y la respuesta del oficial militar homicida tienen un grado de irresponsabilidad que merece el más severo castigo, sobre todo porque es una persona entrenada en el mundo de la defensa que sabe los daños que puede causar un arma de fuego.

Daniel Pou pide pasar la supervisión de la seguridad privada a Interior y Policía.

Para Daniel Pou llego el momento de que se transfiera desde el ministerio de Defensa al ministerio de Interior y Policía la supervisión y fiscalización de las compañías de seguridad privada.

El profesional lamentó que para regular ese sector en la República Dominicana no haya ley ni los mecanismos establecidos que regule el tema de la seguridad privada.

Pou Suazo también cuestionó los abusos que en términos del cumplimiento de las normas laborales se cometen en ese sector, a tal punto que un vigilante permanece dos y tres días de manera consecutiva en un puesto de trabajo sin que nadie lo releve, y lo que es peor en muchas ocasiones sin proveérsele los alimentos ni mucho menos tener la posibilidad de bañarse y cambiarse la vestimenta.

“Las cosas no andan bien por la propia génesis que tuvo la seguridad privada en el país, cuando se otorgaron los primeros permiso los otorgó el doctor Balaguer como una medida para compensar a militares que eran puestos en retiro y no tenían posibilidad de dedicarse a un asunto que no fuera vincularse al tema de las armas“, recordó el experto.

Sin embargo recordó que la seguridad privada es más que un tema de armas, y por eso su administración no debería estar en las Fuerzas Armadas, porque hay muchos vínculos entre militares y empresas que se dedican a esa actividad.

“Y además, porque el tema de la seguridad privada no tiene que ver con la defensa nacional, es un problema de seguridad ciudadana, de preservación de garantías fundamentales en término de seguridad personal y empresarial“, explicó.

Precisó que a la Policía Nacional hay que investirla de la autoridad necesaria para establecer los controles sobre la seguridad privada, porque ellos son auxiliares de esa institución, aunque en perímetro determinado.

Recordó que son las propias autoridades del Ministerio de Defensa que han admitido que en allanamientos de compañías de seguridad han encontrado almacenes de armas ilegales de todos los calibres lo que convierte a ese sector en un gran desorden.

“Las fuerzas Armadas deberían de ser separadas de ese tema, uno de los temas donde las Fuerzas Armadas no va a desempeñar un papel digno es en el tema de la seguridad privada“, sentenció.

Reiteró que se le hace muy difícil a ese ministerio realizar un trabajo eficiente de fiscalización y supervisión, cuando un gran número de altos oficiales en retiro están vinculados a ese negocio.