CUBA.- Un grupo de esposas de disidentes cubanos marcharon el viernes para conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos y exigir la prometida liberación de casi media docena de presos.
Mientras, las autoridades destacaron los logros de la revolución en la educación, salud y cultura y asociaciones juveniles comunistas tomaron parques con fiestas populares y mítines.
Unas 30 de las llamadas "Damas de Blanco", casadas con opositores salieron por la mañana de la vivienda de una de sus líderes, Laura Pollán, conyugue de Héctor Maseda, en tres grupos con flores en sus manos. Uno se dirigió a la Dirección de Prisiones y los otros dos a las puertas de cárceles capitalinas donde protestaron.
"El gobierno de Cuba no respeta los derechos humanos porque tiene hombres inocentes condenados", dijo a periodistas Alejandrina García, esposa de Diosdado González.
En julio el presidente Raúl Castro se reunió con el cardenal Jaime Ortega y anunció que 52 presos de 75 que habían sido encarcelados y llevados a los tribunales en 2003 podrían abandonar las cárceles y viajar a España en el lapso de cuatro meses que se vencía el 7 de noviembre, aunque ese plazo no está plasmado en ningún documento oficial.
La mayoría tomó la opción de irse pero 12 de ellos decidieron quedarse, de los cuales solo uno ha sido excarcelado.
Las autoridades acusan a los presos y sus esposas de ser pagados u orientados por Estados Unidos y grupos anticastristas para destruir a la revolución.
Las mujeres también marcharon el jueves por la noche, pero a diferencia del viernes cuando no se produjeron incidentes, simpatizantes del gobierno las abuchearon.
Paralelamente, la Unión de Jóvenes Comunistas organizó una fiesta popular en un parque en el que en años anteriores disidentes se presentaban para protestar.
En esta ocasión los opositores no llegaron, pero los activistas gubernamentales en su mayoría universitarios hicieron un mitin en el cual sacaron fotos con rostros de decenas de víctimas de atentados contra Cuba. "Viva la Revolución", "Viva Cuba y los derechos humanos", gritaban al son de tambores.