Cuarentena impulsa dominicanos a buscar alternativa a través de internet

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SANTO DOMINGO.– Ante las limitaciones para tener contacto físico y la baja o casi nula funcionalidad comercial en el país, el dominicano, como siempre, se la ha ingeniado para sobrevivir a los embates ocasionados por el coronavirus, que han dejado a la mayoría sin poder producir con normalidad.

Algunos negocios emprendidos por dominicanos a raíz de la crisis es la venta de productos medicinales de diferentes plataformas de franquicias internacionales, enfocado a personas que buscan trabajar desde sus hogares, para desempleados o para quienes gusten de las ventas.

Una de estas plataformas es TDT, que ofrece como misión de su sistema, ayudar y enseñar a vender por internet para trabajos desde casa.

Este sistema oferta tres franquicias para principiantes que no cuentan con productos, en las cuales, según explica en su página web, se aprende a vender en línea y se pueden vender a otros emprendedores, dejando ganancias del 100 de las ventas.

Según explica, los que se atreven tienen la posibilidad de ganar entre 50 y 100 dólares diarios.

En el país han aumentado a través de internet, las consultas médicas, asistencias legales, cursos en línea, así como las clases del gimnasio que tan necesarias son en estos días, debido a que las personas están más tiempo en casa, consumen más alimentos y la quema de calorías puede ser menor que de costumbre.

«La situación está muy dura, y más para los que no tenemos un empleo formal y vivimos de lo que hacemos en el día a día”, explica Yúnior Castro, propietario de un centro de internet en Villa Mella.

Narra que desde la medida que ordena el cierre de los negocios ha hecho algunos trabajos a estudiantes universitarios desde su casa.

Deyanira Ramírez ha aprovechado sus conocimientos de repostería para ofertar vía redes sociales algunos postres, como flan, bizcochos y otro tipo de dulces que fabrica en su casa y los entrega empacado a los clientes que le solicitan.

A pesar de que los estilistas es poco lo que hacen, a través de las redes es amplio el negocio de productos de belleza y el cuidado de la piel, para mujeres, mientras que “para no morir de hambre”, algunas dueñas de salones de belleza atienden a clientes por cita para evitar el aglomeramiento de personas.

Hasta los colmados han integrado a su servicio de deliverys aplicaciones para pedidos de productos, y además despachan a través de WhatsApp, como adicional a la tradicional llamada telefónica que hacen los clientes para solicitar artículos.

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