Santo Domingo. -Además de conseguir el mejor estado de salud posible, el siguiente paso de la pesista dominicana, Crismery Santana exige una estrategia realista.
La atleta tiene 31 años y experiencia suficiente para comprender que no basta con entrenar más fuerte: necesita entrenar mejor, competir con regularidad y recuperar progresivamente las marcas que la hicieron una figura internacional y llegar al podio olímpico.
En el Campeonato Panamericano de 2026 terminó quinta en la categoría de más de 86 kilogramos, con un total de 269 kilos: 118 en arranque y 151 en envión.

Este resultado constituye una referencia importante para evaluar su nivel actual frente a rivales continentales.
El primer gran reto
De cara a los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y al proceso hacia Los Ángeles 2028, su programa debería concentrarse en cuatro prioridades: consolidar una recuperación física completa, mejorar la consistencia de sus levantamientos, trabajar con objetivos de marcas verificables y diseñar una planificación individual que tome en cuenta su historial de lesiones. También será fundamental evaluar periódicamente su rendimiento frente a las principales competidoras del continente.
La clasificación olímpica, sin embargo, no puede darse por asegurada. Dependerá de las normas de clasificación que establezcan las autoridades internacionales, de su categoría competitiva y de los resultados que consiga en los eventos puntuables correspondientes.
Crismery tiene, además, una responsabilidad que trasciende sus propias aspiraciones: contribuir a mantener a la halterofilia femenina dominicana entre las disciplinas capaces de producir medallas en los grandes escenarios.
Su trayectoria puede servir de referencia para las nuevas generaciones, pero su mejor aporte todavía podría ser demostrar que una atleta también puede reconstruirse después de una etapa difícil.
A recuperar terreno
La conclusión es clara: Crismery Santana no ha perdido su lugar en la historia del deporte dominicano, pero necesita recuperar terreno en la plataforma si quiere volver a ocupar un lugar entre las principales figuras del equipo nacional.
Sus medallas recientes y su quinto puesto panamericano indican que sigue siendo competitiva.
El gran reto será transformar esas señales en una progresión sostenida que le permita llegar a Lima 2027 con aspiraciones de podio y mantener abierta la posibilidad de disputar sus terceros Juegos Olímpicos en Los Ángeles.