Científicos han creado un polímero de silicona que actúa como una segunda piel “invisible”, que replica las propiedades de una dermis joven al mejorar temporalmente la hidratación y reducir la apariencia de arrugas y ojeras, según un estudio publicado por Nature Materials.
El informe, desde el Hospital General de Massachusetts en Estados Unidos, explica que esta aportación se utilizará para mejorar medicamentos que tratan enfermedades como la dermatitis o los eccemas.