Covid-19 cambia cultura funeraria del dominicano

Controles. Los fallecidos por cualquier causa deben ser velados en la mayor intimidad. Estadística. El promedio de muertes cotidianas es 3,000 al mes.

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Las cenizas de Leo López y de Jenny Polanco esperan el momento adecuado para ser despedidas, mientras que Kalil Haché fue llevado a su tumba en una discreta despedida porque sin importar la causa de muerte, los velorios y sepelios están restringidos a la mayor intimidad familiar para evitar contagios del Covid-19.

SANTO DOMINGO.-Las cenizas de la afamada diseñadora dominicana Yeni Polanco aún están guardadas en la funeraria a la espera de que pase esta crisis sanitaria para que así sus familiares y amigos puedan darle un último adiós.

Los restos de Leo López, igual fueron cremados para dar tiempo a que su familia y la extensa comunidad deportiva lo despida con manifestaciones de cariño.

Polanco murió por complicaciones del nuevo coronavirus Covid-19 y López falleció de un derrame cerebral.

Pero ambos casos describen cómo la crisis sanitaria actual ha agregado un padecimiento adicional: la imposibilidad de despedir a los muertos con las manifestaciones de cariño y respeto propios de casi todas las culturas en el mundo.

No solo los fallecidos por Covid-19 tienen que ser sometidos a velatorios restringidos. La medida aplica a todos los fallecimientos porque los actos funerarios han sido prohibidos para evitar aglomeraciones.

En todos los casos las funerarias tienen la autorización de manipular los cadáveres y prepararlos para ser depositados en su morada final, pero todos los velatorios están restringidos a la parte más íntima de la familia.

“Las cenizas de Jenny la tenemos en la funeraria para después que pase todo esto la familia y los amigos podamos hacerle algo como ella se merece», expresó Luis Omar Polanco, uno de los dos hermanos de la diseñadora.

Tres mil muertes al mes
Cada mes se producen en el país un promedio de algo más de tres mil muertes, según la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE).

Por tanto, se estima que en las cuatro semanas de la cuarentena habrá muerto esa cantidad de personas por razones distintas al coronavirus, pero todos los funerales habrán corrido un destino similar debido a las restricciones fruto de las medidas adoptadas para contener la propagación del Covid-19.

Ahora bien, los cadáveres de los fallecidos por causas distintas al Covid-19 tienen el manejo tradicional, mientras que los que han tenido el virus tienen que ser manejados con un protocolo diseñado por el Ministerio de Salud Pública siguiendo recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud.

El Ministerio de Salud Pública se había preparado con un protocolo aprobado el 16 de marzo, 15 días después de que se registrara el primer caso positivo en el país.

El virus en el cadáver
La resolución del Ministerio reconoce que por el momento no hay una guía específica para el manejo de cadáveres de personas fallecidas por el Covid-19, pero adoptó una serie de recomendaciones porque existe evidencia de que el virus se mantiene en el cadáver por un tiempo.

Sepultados o cremados
La resolución permite inhumar (enterrar) o cremar el cadáver, pero con la advertencia de que debe ser llevado lo antes posible a su destino final luego de haber dado un tiempo moderado a sus deudos para despedirse.

Indica que tanto los deudos como el personal que manipule el cuerpo deberán estar protegido con una bata, guantes y mascarillas para evitar contagios.

“Aunque no hay evidencia sólida hasta la fecha del riesgo de infección a partir de cadáveres de personas fallecidas por Covid-19, de acuerdo con lo observado para otros virus respiratorios y por el principio de precaución, se considera que estos cadáveres podrían suponer un riesgo de infección para las personas que entren en contacto directo con ellos”, introduce la resolución de Salud Pública.

Autopsias
La norma dictada también indica que no se recomienda realizar autopsias a cadáveres de personas fallecidas por Covid-19, debido a la posibilidad de generación de gases que propaguen el virus.

Indica que esa recomendación aplicará también para los casos sospechosos, mientras perdura la pandemia.

Luego del Covid-19 el mundo no ha sido igual y hasta la relación con los muertos ha cambiado.

Recomendaciones

—1— Fluidos
Taponar los orificios del cadáver con hipoclorito de sodio al 0.5%.
—2— Etiquetarlo.
Colocar el cuerpo dentro de una bolsa plástica de cadáver.
—3— Prevención
Protección al personal que traslade el cadáver desde la morgue.
—4— Despedidas
Velatorio íntimo con protección.

El ataud abandonado

El abandono. Aprovechando que el sepelio era sin familiares, y que prácticamente el cadáver fue enviado sin compañía al cementerio en virtud de los protocolos recomendados, una funeraria dejó un cadáver con todo y féretro a la entrada de un cementerio de San José de las Matas.

La grotesca imagen del ataud blanco en la calle acrecentó la interrogante de qué hace Salud Pública con los muertos por el Covid-19.

El ministro Sánchez Cárdenas, en tono enérgico, manifestó que los protocolos están establecidos y que se está investigando a los responsables de ese caso para sancionarlos

Pero lo que ahora abundan son los dramas de quienes se ven impedidos de llorar y sufrir junto a familiares y amigos frente al cuerpo inerte del ser querido que ha fallecido.

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