Houston.-Allen Stanford, el millonario financiero texano que fue declarado culpable de un fraude de 7,000 millones de dólares, fue condenado a 110 años de cárcel.
Stanford, autor de la segunda mayor estafa piramidal, tras la de Bernard Madoff, fue acusado de 13 cargos, incluyendo, además del fraude, conspiración y obstrucción a la justicia.
Considerado un 'playboy' caribeño, operaba desde un banco en el paraíso fiscal de isla Antigua.
Su fraude consistía en la venta de certificados de depósitos a los inversores, a los que se prometía rendimientos inverosímiles, según las instituciones financieras. Engañó a más de 30,000 clientes en todo el mundo durante dos décadas a través de certificados de depósito (CDs), emitidos por el Stanford International Bank Limited.