Congreso de Estados Unidos discute destino de Gobierno
Washington.-El fracasado supercomité del Congreso encargado de encontrar un acuerdo para la reducción del déficit presupuestario desapareció tras su fracaso, pero sigue creciendo la presión sobre los legisladores para que confronten rápidamente una pila de costosos asuntos económicos.
Antes de que se vayan a casa a pasar la Navidad y Año Nuevo, los legisladores enfrentan decisiones sobre si renovarán recortes a los impuestos sobre nómina que han significado este año un promedio de casi 1,000 dólares para más de 100 millones de familias.
El Congreso además debe determinar si se extenderán los apoyos por desempleo a largo plazo a millones de estadounidenses. Sin una acción al respecto, ambos expiran el 1 de enero.
En la lista también se encuentran: si se debe evitar un recorte de 27% en reembolsos de Medicare a doctores, lo que ocurriría el Día de Año Nuevo, así como determinar de qué manera se puede evitar una bochornosa paralización de actividades del gobierno a mediados de diciembre, algo que se ha convertido en un ejercicio frecuente en el acremente dividido Congreso actual.
Proteger el recorte a impuestos sobre ingresos, la ayuda por desempleo y los pagos a médicos podría costar 200,000 millones de dólares o más.
Por eso, Barack Obama, que hasta ahora se había mantenido al margen de la disputa, urgió ayer a la oposición republicana a aprobar su plan de fomento del empleo y especialmente la prórroga de las rebajas fiscales para las clases medias.
De acuerdo con el discurso que el Presidente pronunció ayer en una secundaria en Manchester, no prolongar la vigencia de las reducciones fiscales perjudicará a las familias de la clase media que de por sí atraviesan dificultades en medio de la debilidad económica del país.
El Presidente lanzó un desafío efectivo a los republicanos en el Congreso: bloqueen la prórroga a las reducciones a los impuestos de nómina y luego suban los impuestos.
Si no actuamos, los impuestos se elevarán para todos y cada uno de los estadounidenses a partir del año entrante; y no permitiré que eso suceda, dijo.
La Casa Blanca planteó que una familia de clase media con un ingreso de 50,000 dólares anuales verá un aumento a sus impuestos en 1,000 dólares sin una ampliación a la vigencia de las reducciones a los impuestos de nómina.