Congestión vial impone un plan transporte colectivo
Santo Domingo.-Ante el caos vehicular que se registra especialmente en el Gran Santo Domingo, el transporte público de pasajeros en el país está abocado a la implementación de un sistema colectivo, que sustituya o reduzca al mínimo los denominados carros de concho por autobuses.
Al margen de las soluciones que se han dado para agilizar la movilidad de pasajeros, como son los túneles, elevados y el corredor Duarte, en la actualidad hay un incremento considerable del parque vehicular.
De acuerdo con datos ofrecidos por Miguel Germosén, director de Tránsito y Movilidad Urbana del Ayuntamiento del Distrito Nacional, en el año 2000 había un millón 600 unidades y en 2008 se incrementó a 2 millones 500 mil, lo que representa un aumento de un 70 por ciento.
El sistema de transporte colectivo es una solución probada en todas partes del mundo, dijo Germosén, que coincidió con Santiago Caba, presidente del Consejo de Administración y Regulación de Taxis, en que por un autobús de 100 y 54 pasajeros se pueden eliminar de 12 a 15 carros de concho.
Entre las ventajas de la masificación del transporte citadas por ambos expertos figuran la descongestión vial, el ahorro de combustible, de dinero y de tiempo por parte de usuarios, una mayor seguridad y reducción considerable de la contaminación ambiental.
Carros en rutas
Santiago Caba afirmó que en el país existe la cultura de que los carros del sector privado, una vez son vendidos por sus propietarios, pasan a conchar, contrario a lo que ocurre en países civilizados, que son eliminados.
Según él, sólo en la avenida 27 de Febrero, por parte de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción, hay unas 500 unidades de concho.
En la Winston Churchill los sindicalistas hablan de 400 carros, pero cuando hacemos un levantamiento rondan los 150, dijo Caba, que favorece que se reduzcan los mismos y se dé calidad a los que queden.
Insiste en que se establezca el transporte público masificado, incluyendo las rutas contempladas del Metro de Santo Domingo, así como el sistema de taxis populares.
Este último dotado de aire y con posibilidad de movilizar de 3 a 4 pasajeros.
Indicó que cada carro de concho mueve seis pasajeros, mientras que en un autobús pueden ir hasta cien, sentados y de pie, dependiendo de la capacidad.
Otro detalle importante es que cambiaría la imagen de abandono que exhibe hoy la flotilla vehicular.