Complejo Barahona es un gran desastre
Barahona.- La Ciudad Deportiva de Barahona, levantada para los Juegos Deportivos Nacionales de 1982, en el gobierno de Antonio Guzmán Fernández, solía ser presentada a lo externo como el gran orgullo de esta laboriosa provincia.
Hoy, sin embargo, el nivel de abandono, robo y deterioro del complejo es tal que ha pasado a ser una especie de vergüenza, vista con nostalgia por atletas, dirigentes y ciudadanos comunes que diariamente se ejercitan en las áreas e instalaciones que aún pueden ofrecer ese precario servicio.
El caso más tétrico es del de la piscina, otrora obra principal de la Ciudad Deportiva. Su glamour de hace casi tres décadas ha desaparecido por completo, para dar paso a un gran hueco lleno de basura, escombros y aguas negras.
Ni hablar del alarmante estado del deterioro de su entorno. Las ventanas, los baños, cristales, tuberías de metal, escaleras, instalaciones eléctricas, verja periférica, mobiliario y materiales propios de la práctica de la natación, todos han sido saqueados.
El lugar ha sido tomado como refugio de vagos y lugar de cita preferido por una que otra pareja que busca dar rienda suelta a sus sentimientos en un lugar deshabitado y desolado.
El panorama es desolador en los baños y salones que componen la estructura de la vieja piscina. Donde estaban los inodoros sólo quedan los huecos y pisos llenos de heces fecales.
Del trampolín para la práctica de clavado existe solo la estructura de concreto. Del cuarto de máquinas, bomba de suministro de agua, etc., sólo quedan vagos recuerdos.
En fin, esta obra que costó tanto dinero al Estado dominicano, y que era la estrella de la Ciudad Deportiva de Barahona, se ha convertido en uno de los elefantes blancos más notorios del país.