Colón recuperó éxito con un arma secreta
Detroit.-El dominicano Bartolo Colón, de los Yanquis, ahora con más edad y habiendo perdido casi toda la temporada pasada, exhibe una bola rápida que ha perdido algo.
Pero muchos dirán que el movimiento es mucho mayor, algo que le ha permitido ponchar a 20 en sus tres aperturas por Nueva York.
Se trata de la recta de dos costuras de Colón. Muchos dicen que es el secreto del éxito del dominicano a sus 37 años de edad.
Yo, con los ponches, me siento sorprendido, dijo Colón y añadió: Yo no pensaba estar ponchando a tanta gente, porque yo no tengo la misma velocidad de antes. Creo que son los pitcheos que se mueven demasiado.
Elogios de compañeros
Russell Martin mencionó el nombre de Greg Maddux al hablar sobre un pitcheo particular.
El venezolano Freddy García lo calificó como increíble y Joba Chamberlain expresó que ni siquiera quiere intentarlo.
Se trata de la recta de dos costuras del dominicano.
Cuando la localiza como sabe hacerlo, es un pitcheo difícil de batear, dijo Martin, receptor titular de los Yankees.
Podría poner la bola en un tee donde él lo tire, y va a ser difícil de batear. Y puede tirarlo entre 90 y 96 millas por hora.
Al mezclar esa recta de dos costuras -esencialmente un sínker- con una de cuatro costuras y no mucho más de ahí, Colón ha sobresalido en una rotación a la que le hacía mucha falta eso.
El quisqueyano lleva efectividad de 2.49 en sus tres aperturas desde que Phil Hughes fue colocado en la lista de lesionados.
Gran control
Colón lo ha hecho con un excelente control -ha dado apenas tres bases por bolas en 21.2 entradas hasta ahora- y lo ha hecho con esa recta de dos costuras, que se aleja de los bateadores derechos antes de voltearse hacia la zona de strike.
Se dan por vencidos con la recta afuera, y luego rompe hacia el plato unas seis, siete pulgadas, dijo Martin.
Y se nota que (los bateadores) no han visto eso antes.
Los zurdos también. Ves la bola con trayectoria hacia tu cuerpo y tu reacción es no dar swing.
Saben que han visto miles de pitcheos que empiezan así que son bolas malas, pero ven uno volver a la zona de strike y vuelven al dugout rascándose la cabeza.
Es un ejemplo perfecto de que el mejor pitcheo del béisbol sigue siendo una recta bien localizada, dijo Chamberlain.