Cinco millones de dominicanos viven afectados por la desertificacion
BARAHONA. Unos cinco millones de dominicanos viven afectados, directa o indirectamente, por la desertificación, principalmente en las provincias del Suroeste, el Noroeste y parte del Este del país, según los últimos estudios sobre desertificación en República Dominicana.
Este proceso es analizado ampliamente en la Conferencia Regional de Lucha Contra la Desertificación en Centroamérica y El Caribe, que inauguró anteayer y que concluye mañana viernes, en esta ciudad, el secretario de Estado de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Jaime David Fernández Mirabal, junto a las organizaciones que integran el Grupo Técnico Interinstitucional (GTI) y los puntos focales regional de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (CNULD), como parte de la celebración del día mundial dedicado a este tema.
La desertificación es una lucha de contrastes y fenómenos como el cambio climático, que producen períodos de sequía seguidos de fuertes lluvias que aumentan la vulnerabilidad ante los desastres naturales, dijo Fernández Mirabal.
Indicó que la forma de luchar contra esta amenaza al futuro común de Haití y República Dominicana es aumentar la cobertura boscosa, lo que a su vez protege las fuentes de agua para la población, por lo que se hace énfasis en la reforestación de las provincias fronterizas y las comunidades haitianas colindantes, a través de brigadas del Plan Nacional Quisqueya Verde.
En la conferencia participan representantes de Honduras, Costa Rica, Panamá, Guatemala, Nicaragua, Cuba, Haití, España y Alemania, además de la Cooperación Técnica Alemana (GTZ), la Dirección General de Desarrollo Fronterizo (DGDF), la Oficina Nacional de Meteorología, directores provinciales de Medio Ambiente en la región y organizaciones no gubernamentales y de la sociedad civil.
En el marco de la actividad se ha hecho enfásis sobre la amenaza que representa la desertificación para el país de la desertificación, la cual avanza lenta y silenciosamente, por lo que se teme que se pierda la capacidad de producción agrícola y consecuentemente la calidad de vida de la población.
El 70% del suelo dominicano está afectado por algún grado de degradación, según las cifras del Plan de Acción Nacional (PAN), de cuyo porcentaje, 30% de las tierras son áridas, más frágiles y tienen menos capacidad de recuperarse de desastres los desastres naturales y de los daños de la mano del hombre..
La desertificación y la sequía son procesos de degradación del suelo que amenazan la producción alimentaria y los recursos naturales, que se producen por variaciones climáticas y actividades humanas, entre las que se destacan la expansión de la frontera agrícola en terrenos forestales, la deforestación, el uso inadecuado de los sistemas de riego, la contaminación del suelo por pesticidas, carga de nitratos en los cuerpos de agua, contaminación del agua por agroquímicos, la agricultura de tumba y quema y la ganadería extensiva.
La degradación de la tierra pone en movimiento un conjunto de eventos naturales, físicos, y socio-económicos con impactos de amplio alcance, tales como inundaciones, sequías, reducción de las fuentes de agua, pérdida de la biodiversidad, cambio en los patrones de precipitaciones, destrucción de los habitas naturales, reducción de la productividad agrícola y aumento de la vulnerabilidad ante desastres naturales.
De acuerdo con las informaciones de la conferencia, que se celebra en los salones de la Universidad Católica Tecnológica de Barahona (UCATEBA) y concluye mañana , en República Dominicana el riego inadecuado afecta los suelos que proveen el 40% de los alimentos, porque se registra en los principales valles productivos como el de Azua, San Juan de la Maguana, Neyba y las provincias de la Línea Noroeste (Dajabón, Valverde, Santiago Rodríguez).
El exceso de agua produce una salinización inducida en los suelos, la cual es una forma de degradación.