Cesárea en RD, cuando el tiempo y el dinero pesan en la decisión

  • Justo Nicasio atribuye el alto índice a factores económicos, falta de tecnología, formación médica y temor a demandas

Por qué tantas cesáreas en RD; Ginecólogo señala varios factores donde el económico es uno de los principales.
Por qué tantas cesáreas en RD; Ginecólogo señala varios factores donde el económico es uno de los principales.

Santo Domingo.- Una cesárea puede resolverse en alrededor de una hora, mientras un parto vaginal puede requerir entre 10 y 12 horas de seguimiento, una diferencia de tiempo que, sumada a otros factores, estaría influyendo en la elevada frecuencia de cesáreas en República Dominicana.

Así lo explicó el ginecólogo obstetra Justo Nicasio, quien aseguró que el tiempo y el dinero pesan en la decisión, por lo que el fenómeno debe analizarse desde un punto de vista multifactorial y no sólo de las condiciones médicas de las embarazadas.

El planteamiento surge luego de que Unicef alertara sobre la elevada frecuencia de cesáreas en República Dominicana, a partir de los resultados de la Enhogar-MICS 2025, realizada por la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

La encuesta estableció que el 68,2% de los nacimientos ocurrió mediante cesárea, pero la proporción se eleva hasta 89% en el sector privado, frente al 52,8% registrado en los establecimientos públicos.

El médico consideró que esa diferencia debe ser estudiada como un problema de calidad de la atención materna, si se toma en consideración las estimaciones internacionales que están por debajo de un 20% de cesáreas.

El año pasado, de 74 mil 784 partos realizados en los hospitales de la red pública, el 54% fue vía cesárea para un total de 40 mil 322 y el restante 46% fueron vaginales, según datos del Servicio Nacional de Salud (SNS).

El especialista, encargado de la División de Emergencias del Hospital Maternidad Nuestra Señora de la Altagracia, planteó que uno de los factores que debe analizarse es el económico.

En ese sentido, dijo que las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) pagan alrededor de RD$18,000 a RD$20,000 por una cesárea, mientras que por un parto vaginal el pago rondaría los RD$14,000.

“Una cesárea te toma una hora, hora y media. Y por la cesárea te pagan más que por el parto”, afirmó, al señalar que la diferencia puede convertirse en un incentivo para realizar una intervención que requiere menos tiempo de atención que el seguimiento de un trabajo de parto.

Para él, el tiempo también constituye un factor determinante, debido a que una cesárea permite resolver rápidamente el nacimiento, mientras que un parto vaginal requiere vigilancia durante todo el proceso.

Falta de tecnología puede llevar a una cesárea

Nicasio subrayó como otro factor la disponibilidad de tecnología para vigilar adecuadamente el bienestar del bebé durante el trabajo de parto.

El especialista mencionó la necesidad de contar con herramientas como monitores fetales, registros electrónicos de la frecuencia cardíaca fetal y mecanismos que permitan evaluar con mayor precisión la condición del bebé durante el trabajo de parto.

De ahí se desprende que, por preocupación por la condición fetal, el médico opte por la vía quirúrgica ante la posibilidad de que ocurra una complicación y evitar demandas por esa situación.

“Hay muchas cesáreas por condición fetal no asegurada”, afirmó.

Según el especialista, una mayor capacidad para vigilar electrónicamente determinados trabajos de parto podría aportar información que permita distinguir cuándo realmente existe una situación de riesgo y cuándo es posible continuar con un parto vaginal.

La alta incidencia de cesáreas es una situación sobre la que ha alertado el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Archivo.
La alta incidencia de cesáreas es una situación sobre la que ha alertado el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). Archivo.

¿Cuándo podría evitarse una cesárea?

Nicasio puntualizó que una cesárea puede convertirse en una intervención evitable cuando no existe una indicación médica que haga necesario recurrir a ella y, al mismo tiempo, no se dispone de un seguimiento adecuado del trabajo de parto.

Señaló que las pacientes con embarazos considerados complicados, como aquellas con diabetes, preeclampsia, macrosomía fetal, problemas de tiroides u obesidad, pueden requerir una vigilancia electrónica durante el proceso.

El médico cuestionó que hospitales y clínicas del país no cuenten, o no utilicen de manera suficiente, los recursos tecnológicos que permitirían realizar ese seguimiento.

Otros factores que inciden son una cesárea previa, el bienestar fetal no asegurado, la desproporción cefalopélvica y el trabajo de parto que no progresa.

¿Las embarazadas reciben suficiente información?

El galeno señaló que otro elemento que debe ser revisado es la información que reciben las mujeres antes de decidir sobre la vía del nacimiento, incluso manifestó que estas reciben desinformación al respecto, donde se aborden los beneficios y riesgos.

El especialista sostuvo que, en lugar de recibir información suficiente, algunas mujeres reciben mensajes que pueden favorecer la decisión de someterse a una cesárea.

Entre las diferencias que, según explicó, deben conocer las pacientes están el período de hospitalización, el uso de antibióticos, el tiempo de recuperación y las posibles complicaciones quirúrgicas.

Mencionó además un mayor riesgo de hemorragias y lesiones de órganos vecinos asociado al procedimiento quirúrgico.

Justo Nicasio, ginecólogo obstetra del Hospital Maternidad de la Altagracia. Arlenis Castillo.
Justo Nicasio, ginecólogo obstetra del Hospital Maternidad de la Altagracia, dijo que en la prevalencia de las cesáreas inciden múltiples factores. Arlenis Castillo.

Formación médica y seguimiento del sistema

De igual forma, Nicasio reveló que, si durante la etapa de formación los médicos adquieren mayor experiencia realizando cesáreas que acompañando trabajos de parto vaginal, esa práctica puede trasladarse posteriormente al ejercicio privado.

Asimismo, cuestionó el papel de las instituciones responsables de la formación y del seguimiento de la atención obstétrica en el país, ya que hace falta mayor seguimiento, interés y auditoría para determinar por qué se realizan tantas cesáreas y en qué circunstancias se están produciendo.

El ginecólogo también mencionó la necesidad de fortalecer las escuelas y programas de psicoprofilaxis del parto, orientados a preparar a las mujeres para el trabajo de parto y reducir el temor que puede existir ante el nacimiento vaginal.

A esto agregó la necesidad de mejorar la disponibilidad de analgesia obstétrica. “Muchos médicos le tienen miedo a la analgesia obstétrica”, afirmó Nicasio, quien considera que el temor al dolor también puede influir en que algunas mujeres prefieran una cesárea.

Sobre el autor

Yamer Javier

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,