Santo Domingo.- Las estructuras criminales del caso Caimán, integradas por narcofamilias que operaban en la zona sur de la República Dominicana, que abarca las provincias de Peravia, Azua, Barahona, Pedernales y San Cristóbal, manejaron exorbitantes sumas de dinero provenientes del narcotráfico, destinadas al pago de sobornos a políticos, militares y empresarios.
Esto, según el expediente acusatorio contra los implicados en la organización criminal del caso Caimán. De acuerdo con el documento, esos fondos estaban destinados al pago de sobornos a figuras políticas, comerciales, empresariales y militares para obtener información privilegiada, facilitar sus operaciones ilícitas y ampararse en el poder de sus investiduras para lograr sus objetivos delictivos.
A finales de diciembre de 2021, las autoridades lograron la desarticulación de una organización de narcotráfico transnacional y lavado de activos mediante la Operación Larva. En ese proceso se decomisaron 700 kilos de cocaína el 17 de marzo de 2020 en la comunidad de Nigua, San Cristóbal, y se arrestó a varios integrantes, incluido el cabecilla Ramón Eduardo Piña Reyes (“Bombón" o "El Guardia"). Este hecho fue que abrió una nueva línea de investigación.
Autoridades detectan red Caimán por conexión con estructura LARVA
El seguimiento de inteligencia, apoyado en interceptaciones telefónicas y vigilancia física, permitió identificar a Janeiro Cuevas Feliz (“El Gordo" o "Madamo"), capitán de lanchas encargado de transportar narcóticos desde Suramérica vía marítima. Junto a él operaba Malbin Martínez Feliz del caso Caimán, responsable de la logística en los municipios de La Ciénaga, Barahona y Bahoruco. Esto de acuerdo con la acusación del Ministiero Público.
Durante el proceso investigativo contra cabecilla de la red Larva, Ramón Eduardo Piña Reyes, quien actuaba como brazo operativo de José Aníbal González Cubilete (Don), tambien del caso Larva, se evidenció su coordinación con Janeiro Cuevas Feliz del caso Caimán, para realizar un transbordo de sustancias en la provincia de La Romana. A partir de este vínculo y de los hallazgos posteriores sobre Janeiro Cuevas Feliz, las autoridades cimentaron las bases para estructurar y vincular varias redes logísticas.

En el expediente se establece que estas organizaciones movilizaban grandes cargamentos en lanchas de fabricación artesanal, conocidas como GoFast, en las provincias de Peravia, Barahona y Pedernales.
Con el análisis de las operaciones criminales, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la Armada de República Dominicana (ARD), la Administración de Control de Drogas (DEA) de los Estados Unidos y la Dirección General del Ministerio Público ejecutaron decomisos terrestres y en alta mar.
Hasta diciembre de 2023, estas acciones permitieron incautar aproximadamente 28.8 toneladas de cocaína, lo que representó pérdidas estimadas en US$32,000,000 para las organizaciones transnacionales.
A través de inteligencia electrónica, vigilancia y los resultados de las incautaciones, los organismos de seguridad identificaron a 37 personas vinculadas, por su modus operandi, al narcotráfico transnacional.
En el marco de la investigación de la Operación Caimán, las autoridades visibilizaron e individualizaron seis estructuras criminales de primer orden dedicadas al transporte, la logística y la gestión de operaciones marítimas.
Desde diciembre de 2021, estas redes movilizaban de forma independiente cerca de 28 toneladas de cocaína al año, generando miles de millones de dólares para "capos de la droga" que confiaban en los 37 investigados.

Su función principal consistía en enviar lanchas rápidas hacia Colombia para retornar con los cargamentos de drogas a Santo Domingo y a la región sur del país específicamente a Peravia, Barahona y Pedernales, con destino final hacia Estados Unidos, Puerto Rico y Europa.
Las principales estructuras criminales identificadas
Las redes principales identificadas están compuestas de la siguiente manera: Estructuras de Malbin Martínez Feliz y Wilkins Joel Cuevas Ferreras, coordinaban la logística y el transporte marítimo desde Santa Cruz de Barahona hasta Bahoruco.
La red de Martínez Feliz estaba integrada por Geise Feliz Pérez, Zequiel Feliz Feliz y Florangel Feliz Moreta.
Por su parte, la red de Cuevas Ferreras la conformaban Wilmer Joel Cuevas Florián, Welington Ford Garo, Lionny Sepúlveda Feliz y Humberto Bienvenido Báez Khoury.
Asimismo, pertenecían a este entramado los reclusos Juan Alberto Díaz Valdez, Pablo José Mavo León de nacionalidad venezolana, Oswaldo José Colina (venezolano), Miguel Ángel Carrasco Mejía y Gardy Sánchez, actualmente sometidos a la justicia.
Estructura de Wilson Rodríguez
Era dirigida junto a Jerbison López, Manuel Vidal, Mister Álvarez y Manuel Fernández. Su rango de acción abarcaba desde Barahona y la costa del municipio de Oviedo, en Pedernales, hasta el litoral de Baní, provincia Peravia, donde desembarcaban los cargamentos procedentes de La Guajira, Colombia.
Estructura de Gloria Cuevas
Operaba junto a Elson Cuevas y Carlos Cuevas desde las costas de Barahona hasta Juancho, Oviedo y La Colonia, en Pedernales, con destino final en Baní, Peravia, donde la droga era ocultada en almacenes clandestinos.
Estructura de Rishard Feliz
Era una red que actuaba en Bahoruco, La Ciénaga y Paraíso, en Barahona. Aunque Feliz se encuentra en prisión preventiva en la cárcel pública de Barahona, la red la integran Enmanuel Feliz Ferreras, Richardo Feliz Ferreras, Juan Carlos Feliz Ferreras, José Franco y Leidy Ledesma.
Para fundamentar el caso, el Ministerio Público solicitó el 12 de noviembre de 2021 una autorización judicial de interceptación telefónica contra Lionny Sepúlveda Feliz (Marvin o Matric), integrante de la red de Martínez Feliz y Cuevas Ferreras.
La autorización fue emitida por un juez coordinador de los Juzgados de Instrucción del Distrito Judicial de Santo Domingo Oeste, permitiendo la intervención de líneas celulares que llevaron a identificar a los imputados en el caso Caimán y a definir el rol de cada uno dentro del esquema criminal.
Implicados caso Caimán buscan acuerdo con Ministerio Publico
Implicados en la estructura criminal del caso Caimán, integrada por narcofamilias, arriban a un acuerdo con el Ministerio Público para obtener una reducción de condena, tras admitir los hechos imputados por el órgano acusador.
Se trata del imputado Carlos Manuel Cuevas Pérez, hijo de Gloria González Pérez, implicada en la organización criminal de narcotráfico que operaba en la región Sur. El Ministerio Público acusa a Cuevas Pérez de dirigir una facción de la red integrada por narcofamilias, denominada “Los Santa”.
También otros imputados buscan negociar con el órgano acusador. Dichos acuerdos serán conocidos y homologados, o no, por los jueces del Tribunal Colegiado de Barahona el próximo 28 de agosto, durante la audiencia del juicio seguido a los implicados en el caso Caimán.
Entre los imputados figuran Geise Feliz Pérez, Gloria González Pérez, Jerbinson Bernabé López, Malbin Martínez Feliz, Wellington Ford Garó, Wilkins Joel Cuevas Ferreras y Wilmer Joel Cuevas Florián.
Además, se conocerá el juicio de fondo contra los imputados Máximo Andrés Ruiz Moreta, Rafael Marcelo Saldaña Cuevas y Yesenia Florián, quienes continúan en el proceso, luego de que la Corte de Apelación de Barahona los enviara a juicio tras revocar el “No ha lugar” emitido a su favor por el Juzgado de la Instrucción de esa jurisdicción.