Casi la mitad de los solteros sigue pendiente de sus exparejas en las redes sociales

Casi la mitad de los solteros sigue pendiente de sus exparejas en las redes sociales
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay

Las redes sociales dificultan el cierre emocional de relaciones al mantener visibles a exparejas y antiguos intereses románticos después de que termina la comunicación directa.

Este comportamiento es conocido en internet como 'orbiting', término utilizado para describir la práctica de permanecer visible en la vida digital de alguien después de haber finalizado la comunicación directa.

Una encuesta de MyIQ realizada entre 7,284 solteros encontró que el 69 % continuó observando en redes sociales la actividad de una expareja o antiguo interés romántico después de que cesara la comunicación, mientras que el 58 % consideró que esa visibilidad hacía más difícil seguir adelante emocionalmente.

La investigación incluyó participantes de Estados Unidos, la Unión Europea, Reino Unido, Canadá, América Latina y Australia, y analizó cómo las interacciones digitales pueden generar incertidumbre cuando una relación o etapa de citas ya ha terminado.

Visualizaciones de Stories, “me gusta”, reacciones, nuevos seguimientos y otras acciones permiten que una persona continúe presente en la vida digital de otra sin necesidad de establecer una conversación.

Señales sin mensajes

El 52 % de los consultados reconoció haberse preguntado si una visualización de una Story, una reacción u otra interacción en línea significaba que la otra persona quería retomar el contacto, pese a no haber recibido ningún mensaje directo.

Al mismo tiempo, el 47 % admitió que continuaba viendo regularmente el contenido de alguien con quien había terminado la comunicación, pero sin intentar ponerse nuevamente en contacto.

La encuesta no establece que ambos comportamientos correspondan necesariamente a las mismas personas, pero muestra la ambigüedad que puede producir la interacción pasiva en las plataformas digitales.

“Ver a alguien online no es lo mismo que saber de esa persona, pero las redes sociales pueden hacer que ambas cosas parezcan mucho más cercanas de lo que realmente son”, explicó Sarah Meyer, directora general de MyIQ.

La ejecutiva advierte que visualizar una Story demuestra que una persona continúa prestando atención, pero no permite determinar las razones de ese comportamiento.

Interpretar cada interacción

La tendencia a buscar significados en las acciones digitales va más allá de las relaciones que terminaron.

El 63 % de los participantes afirmó que las redes sociales lo habían llevado a analizar excesivamente comportamientos como visualizaciones de Stories, “me gusta”, nuevos seguidores o unfollows.

Otro 55 % consideró que los consejos sobre citas difundidos en plataformas como TikTok han aumentado la tendencia a interpretar actividades cotidianas en internet como posibles señales ocultas.

Conceptos como orbiting, breadcrumbing, green flags y soft launches se han incorporado al vocabulario de las relaciones digitales y permiten poner nombre a determinados comportamientos, aunque no necesariamente explican las intenciones de quien los realiza.

Los resultados no demuestran que visualizar una Story, dar “me gusta” a una publicación o seguir a una persona implique un deseo de retomar una relación.

La investigación evidencia, sin embargo, que la permanencia de esas conexiones digitales puede prolongar la incertidumbre: la conversación puede haber terminado, pero las plataformas mantienen abiertas distintas formas de observar e interactuar que los usuarios continúan intentando interpretar.