Santo Domingo.-El arresto de Ramón del Rosario Puente y José David Figueroa Agosto, junto al desmembramiento de sus bandas, así como la puesta en operación de los aviones Súper Tucano han hecho mermar de manera considerable las incursiones de vuelos ilegales cargados de cocaína procedentes de Venezuela con destino a la zona este del país.
Los organismos antinarcóticos dominicanos también citan el trabajo de inteligencia compartido, sobre todo con las agencias de Venezuela y Colombia, de donde proceden los cargamentos.
A esos factores se le atribuye que fuera posible que en los primeros 10 meses de 2010 las trazas hayan sido contabilizadas en apenas 9, según la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), la que dice que esas cifras están avaladas por el Comando Sur de los Estados Unidos.
103,800 kilos menos
Eso implica, citando a la DNCD, que desde esos vuelos habrían bombardeado unos 3,600 kilos de cocaína, cantidad que comparada con los cálculos de los anteriores tres años (2007, 2008 y 2009) es ínfima, partiendo de que las trazas contabilizadas fueron 282 en esos 36 meses. Durante ese lapso pudieron ingresar al país 112,800 kilos.
Esa reducción ha sido fruto del trabajo conjunto, de la colaboración interagencial, de la entrada en operación de los Tucano y de otras acciones que hemos adoptado.
Las cifras están ahí y esperamos seguir ese ritmo, porque nuestro territorio sigue bajo una amenaza constante, dijo el jefe antidrogas, mayor general Rolando Rosado Mateo, consultado por EL DÍA.
El cálculo total de kilos de cocaína es de 116,400 en los últimos tres años, de modo que esa cantidad de droga convertida en dinero asciende a US$6,960 millones. Las autoridades calculan un promedio de 400 kilos de cocaína en cada vuelo ilegal que llega cargado de drogas desde Suramérica, especialmente desde Venezuela y Colombia.
A ese esfuerzo de las autoridades dominicanas se agrega la colaboración constante del Departamento Especial Antidrogas de los Estados Unidos (DEA) y el Servicio de Guardacostas, instituciones que asisten a la DNCD en cada oportunidad que es detectada una traza en dirección a La Hispaniola, lo que se inscribe dentro del programa de interdicción que ejecutan esos organismos en el Caribe.
La zona es definida como la tercera frontera por el asesor presidencial antidrogas Marino Vinicio Castillo, quien destacó el esfuerzo de Estados Unidos para desarticular la red de Figueroa Agosto, reclamando de paso la extradición de los vinculados al capo -sean políticos, militares o empresarios- que le dieron facilidades cuando este operaba en el país.
La banda de Figueroa Agosto y Toño Leña, a la que se atribuye controlar el llamado Cartel del este, es la red más influyente desmantelada en el país, aunque otros grupos corrieron la misma suerte en los últimos 10 me ses.
Las autoridades antinarcóticas de Venezuela, Colombia, Estados Unidos y la República Dominicana también lograron arrestar a los grupos de boricuas, colombianos y dominicanos que tras la captura de Toño Leña intentaron ocupar el espacio que éste dejaba vacío en las operaciones de narcotráfico.