PUERTO PRINCIPE, Haití.- Un popular cantante anunció que impugnará judicialmente los resultados que lo dejaron por estrecho margen fuera de la segunda rueda de las elecciones presidenciales en Haití, después que sus partidarios erigieron barricadas en las calles y provocaron incendios en hechos de violencia que amenazan la frágil estabilidad tras el devastador terremoto del 12 de enero.
Michel "Sweet Micky" Martelly instó el miércoles a sus partidarios a efectuar protestas no violentas por los resultados de las elecciones del 28 de noviembre que, según sus partidarios, fueron fraudulentas.
El encargado de su campaña dijo que cuestionará legalmente los resultados difundidos el martes por la noche.
Sus partidarios, que ostentaban carteles de color rosa con el rostro y la calva de Martelly, levantaron barricadas, desafiaron a contingentes de soldados extranjeros fuertemente armados y usaron carteles electorales del gobierno para iniciar incendios. "Queremos a Martelly.
Todo el mundo quiere a Martelly", exclamó James Becimus, de 32 años, cerca de la embajada estadounidense. "Hoy prendemos incendios, mañana traeremos armas".
Otros manifestantes dijeron que seguirán movilizándose sin llegar a la violencia. "Protestar sin violencia es el derecho del pueblo", afirmó Martelly.
"Estaré con ustedes hasta la victoria del calvo", agregó.
Una lluvia ligera que cayó durante la noche del miércoles y la mañana del jueves extinguió las llamas de pilas de neumáticos.
Las barricadas seguían bloqueando las esquinas de las calles en la capital, pero periodistas de The Associated Press vieron menos manifestantes y la ciudad estaba más tranquila.
También había disminuido el número de personas congregadas frente a la sede del consejo electoral en el suburbio de Petionville. Un día antes, grupos de jóvenes que usaron sus camisas para cubrirse el rostro apedrearon a los soldados de Naciones Unidas en el edificio del consejo electoral.
Los soldados indios y paquistaníes respondieron lanzando gases lacrimógenos. El viento llevó los gases a un campamento de refugiados del terremoto en las cercanías, donde se veía a mujeres y niños tosiendo y llorando.
Los manifestantes incendiaron la sede del Partido Unidad, del presidente saliente Rene Preval, forcejearon con los efectivos de pacificación de la ONU y cerraron el único aeropuerto internacional del país.