Cancilleres y funcionarios del ALBA inician reunión sobre mediación en Libia
CARACAS, Venezuela.-Cancilleres y funcionarios del ALBA iniciaron la tarde de este viernes en Caracas una reunión extraordinaria para analizar la propuesta del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de lanzar una misión internacional que intervenga pacíficamente en el conflicto político en Libia.
"Hemos colocado sobre la mesa de trabajo para su evaluación la iniciativa de paz que el presidente Chávez ha propuesto", declaró el canciller venezolano Nicolás Maduro al inaugurar la reunión.
"Es una iniciativa que tiene como objetivo central apoyar al pueblo libio en la búsqueda de la paz, la superación pacífica del conflicto armado, de la guerra civil que el mundo está observando lamentablemente", añadió el ministro. Chávez ha sostenido estos días que el conflicto en Libia constituye una guerra civil.
El canciller Maduro agregó además que la propuesta de Chávez busca "preservar la unidad del pueblo libio" así como "la preservación del uso de sus recursos naturales".
Otro de los puntos de esta propuesta es "el rechazo a cualquier intervención militar en contra del pueblo libio" que eventualmente pueda llevar adelante la OTAN y su visión "guerrerista", declaró el canciller.
"Que no se repita más la experiencia trágica de la invasión y destrucción de Irak", enfatizó el ministro. Se espera que por la tarde una rueda de prensa informe sobre las conclusiones de la reunión, en la que participan los cancilleres de Bolivia, David Choquehuanca; de Cuba, Bruno Rodríguez; de Ecuador, Ricardo Patiño; de San Vicente y las Granadinas, Andreas Wickham, además del anfitrión venezolano.
En representación de Nicaragua está presente el vicecanciller Valdrack Jaentschke, y de Dominica el ministro de Información Ambrose George. Antigua y Barbuda no envió representante. La propuesta de una mediación internacional fue lanzada esta semana por Chávez, un estrecho aliado de Gadafi en América Latina.
Según Chávez, su propuesta ya recibió el visto bueno del propio Gadafi. En cambio, concitó el tajante rechazo de la oposición libia y de Estados Unidos.