Brasil: un país bajo escándalos

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El presidente Michel Temer podría ser destituido en Brasil.

Sao Paulo.-Los inversores abandonaron las acciones y la moneda brasileñas cuando el escándalo proliferante de la corrupción se propagó al presidente Michel Temer.

Este último giro de una saga aparentemente interminable no solo amenaza con paralizar reformas económicas vitales, sino que también parece demostrar que la corrupción en el gobierno brasileño está literalmente fuera de control.

Probar lo contrario requerirá medidas drásticas. Legisladores en ejercicio se han puesto a sí mismos, de hecho, por encima de la ley, y eso tendrá que cambiar.

Brasil también necesita una reforma electoral para reparar una legislatura fragmentada donde el dinero, y muy pocas cosas más, es lo que habla. Ninguna de ellas será fácil; nada menos que eso será suficiente.

Los investigadores, en los más de tres años de la indagación sobre sobornos, pusieron en la mira en Temer porque supuestamente aprobó dinero no declarado para el encarcelado ex presidente de la cámara baja. Miembros del gabinete de Temer ya habían quedado atrapados en la investigación.

Los escándalos contribuyeron a sellar el juicio político en agosto pasado a la ex presidenta Dilma Rousseff por saltarse al Congreso para financiar gastos gubernamentales.

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