LA PAZ, Bolivia.-Mineros y fabriles afiliados a la Central Obrera Boliviana (COB) bloqueaban este miércoles bocacalles del centro de La Paz en su segundo día de huelga por mejoras salariales, en tanto médicos del sistema público de salud se manifestaban contra la ampliación de su jornada laboral.
El gobierno, por su parte, volvió a llamar al diálogo para atender "todos los conflictos sociales en el país", según afirmó en rueda de prensa el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana.
"Estamos con las puertas abiertas para el diálogo", señaló Quintana en el presidencial Palacio Quemado, cuyos alrededores están fuertemente custodiados por la policía ante el asedio de manifestantes que intentan confluir en la plaza de Armas, como ocurre habitualmente cuando protestan.
La insistente detonación de cartuchos de dinamita, los cortes de calles, las manifestaciones callejeras en el centro de la ciudad y una huelga de hambre de trabajadores de la salud en una iglesia católica configura un inusual cuadro en La Paz, frecuente sede de protestas sociales.