SANTIAGO DE CUBA, Cuba. – El papa Benedicto XVI instó este lunes a los cubanos a tomar "las armas de la paz, el perdón y la comprensión" para construir "una sociedad abierta y renovada", en una misa ante miles de personas en Santiago de Cuba (sureste), en el primer día de su visita a la isla.
"Deseo hacer un llamado para que den nuevo vigor a su fe, para que vivan de Cristo y para Cristo, y con las armas de la paz, el perdón y la comprensión, luchen para construir una sociedad abierta y renovada, una sociedad mejor, más digna del hombre", dijo el Papa, quien llegó este lunes a Cuba desde México.
Benedicto XVI también pidió defender al matrimonio y la familia, como "célula fundamental de la sociedad", y llamó a "acoger la vida humana", en especial "la más indefensa y necesitada", en una aparente crítica al aborto, que es legal en Cuba desde los primeros tiempos del régimen comunista.
"En su proyecto de amor, desde la creación, Dios ha encomendado a la familia fundada en el matrimonio la altísima misión de ser célula fundamental de la sociedad y verdadera Iglesia doméstica", dijo el Papa en la misa, a la que asistieron, en un hecho inédito, cientos de peregrinos cubanos llegados de Miami, bastión del anticastrismo.
"Con esta certeza, ustedes, queridos esposos, han de ser, de modo especial para sus hijos, signo real y visible del amor de Cristo por la Iglesia. Cuba tiene necesidad del testimonio de su fidelidad, de su unidad, de su capacidad de acoger la vida humana, especialmente la más indefensa y necesitada", agregó el Papa en la misa, a la que asistió el gobernante cubano Raúl Castro, vestido de guayabera.
Unas 200.000 personas congregadas en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo de Santiago de Cuba –entre los que había católicos, santeros, ateos y comunistas– desafiaron varias horas el sol abrasador de la tarde en esta ciudad a orillas del Caribe, con temperaturas sobre los 33º C antes del inicio de la misa.
"Sé con cuánto esfuerzo, audacia y abnegación trabajan cada día para que, en las circunstancias concretas de su país, y en este tiempo de la historia, la Iglesia refleje cada vez más su verdadero rostro", dijo el Papa en su homilía.