Aún sin unanimidad en OEA para desconocer elección en Honduras
WASHINGTON.– Falta "un poco de trabajo" para lograr el apoyo unánime de los 33 países miembros de la OEA a una resolución para rechazar elecciones en Honduras mientras siga la crisis política, señaló este martes a la AFP el ex embajador de ese país ante la organización, Carlos Sosa.
Pero la resolución será presentada ante la Organización de Estados Americanos (OEA) para su aprobación a más tardar en una semana, confió Sosa, quien representaba a su país hasta que Honduras fue suspendida de la organización tras el golpe de Estado del 28 de junio.
"Nos falta hacer un poco de trabajo para lograr la unanimidad que siempre hemos logrado en estas cosas y que no podemos abandonar", dijo Sosa, quien había adelantado que este martes sería presentada esa resolución durante una sesión de la OEA a la que asistirá el presidente derrocado Manuel Zelaya.
La resolución persigue que no se reconozca "ningún proceso electoral de ninguna naturaleza mientras estos señores del golpe de Estado estén en Tegucigalpa", dijo Sosa.
El ex embajador dijo confiar en que se alcance la unanimidad toda vez que "México, Argentina y prácticamente todo el sur de América" han manifestado ya su intención de no aceptar las elecciones, previstas para noviembre.
"Hay una conversación con países del Caribe pendiente, que quizá se lleve a cabo en los próximos días", señaló. Antes de la resolución, se espera que Estados Unidos imponga nuevas sanciones contra el régimen de facto y también que Brasil haga un señalamiento similar, dijo Sosa.
Sosa dijo que Zelaya, quien visita Washington por cuarta vez desde que fue derrocado, no tiene previsto reunirse con representantes del Departamento de Estado.
Tras llegar a Washington la noche del lunes, Zelaya se reunirá la tarde del martes con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y luego asistirá a la sesión especial. Permanecerá en Washington hasta el jueves, dijo Sosa.
La OEA ha intentado infructuosamente que el gobierno de facto de Honduras acepte una propuesta que busca el retorno de Zelaya al poder y una amnistía política.