Aumentan inundaciones urbanas en RD: experta advierte patrón ligado al cambio climático

Tres eventos extremos en los últimos seis años evidencian mayor frecuencia e intensidad de lluvias torrenciales

Las lluvias de esta madrugada ocasionaron inundaciones urbanas en la Capital. Elieser Tapia.
Las lluvias ocasionaron inundaciones urbanas en la Capital. Elieser Tapia.

Santo Domingo.- En los últimos seis años, República Dominicana ha experimentado tres fuertes aguaceros que han provocado inundaciones urbanas, encendiendo las alertas sobre un posible patrón asociado al cambio climático.

Las más recientes lluvias, registradas la madrugada del miércoles 8 de abril, se suman a los eventos ocurridos en noviembre de 2022 y noviembre de 2023, todos caracterizados por su alta intensidad y su impacto en zonas urbanas, especialmente en el Gran Santo Domingo.

Lluvias torrenciales: un fenómeno extremo

La directora del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), Gloria Ceballos, explicó en declaraciones a El Día que el evento más reciente fue de carácter extremo.

“Fueron lluvias de carácter torrencial, un evento hidrometeorológico extremo que se caracteriza por precipitaciones muy intensas en pocas horas, superiores a los 60 milímetros por hora”, detalló.

Indicó que estas condiciones fueron provocadas por una combinación de humedad, inestabilidad atmosférica y aire cálido, lo que generó precipitaciones intensas entre la 1:00 y las 6:00 de la madrugada sobre el Distrito Nacional, Santo Domingo Oeste y Santo Domingo Norte.

Comparación con eventos anteriores

Ceballos explicó que, aunque similares en naturaleza, las lluvias recientes superaron en acumulados a eventos anteriores.

Aumentan inundaciones urbanas en RD: experta advierte patrón ligado al cambio climático
Gloria Ceballos

Detalló que, en noviembre de 2022, los acumulados fueron de hasta 270 milímetros, mientras los de abril de este año fueron cerca de 400 milímetros, similar a los de noviembre de 2023, que alcanzaron alrededor de 430 milímetros

“La intensidad en poco tiempo es lo que incrementa el riesgo de inundaciones repentinas, porque el drenaje urbano se satura rápidamente”, señaló.

El rol del cambio climático

La experta afirmó que estos eventos no son aislados, sino parte de una tendencia global.

“Es un hecho que el cambio climático ha incrementado las lluvias torrenciales. Al aumentar la temperatura atmosférica, el aire retiene más humedad, aproximadamente un 7% más, lo que intensifica estos fenómenos”, explicó.

Además, destacó la presencia de núcleos convectivos focalizados, sistemas que descargan grandes cantidades de lluvia en áreas específicas, dejando zonas cercanas con precipitaciones mucho menores.

Por ejemplo, mientras en zonas del Distrito Nacional se registraron lluvias intensas, estaciones cercanas reportaron apenas 46 milímetros en el Malecón y 20 milímetros en Santo Domingo Este.

Hay que recordar que la alta frecuencia de eventos adversos se evidencia en que el país ocupa la posición 71 en el Índice de Riesgo INFORM 2025, y el lugar 11 entre los países más vulnerables de América Latina y el Caribe, según revela el Informe de Riesgos Fiscales, de septiembre de 2025, elaborado por el Ministerio de Hacienda.

Impacto económico de las inundaciones

Las lluvias de los últimos años han tenido un fuerte impacto en la economía nacional, siendo que en noviembre de 2022 hubo daños en viviendas, agricultura e infraestructura equivalentes al 1.6% del gasto público.

Mientras que, en noviembre de 2023, las pérdidas estimadas en 8,000 millones de pesos, incluyendo el colapso parcial de un puente. En conjunto, estos eventos representaron pérdidas de entre 0.69% y 3.3% del PIB anual.

Para ese 2023, a través del bono de emergencia, el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), tuvo una asignación presupuestaria de 894.77 millones de pesos para los afectados.

Además, las aseguradoras reportaron pagos cercanos a 10,000 millones de pesos por daños asociados a fenómenos climáticos en ambos años.

El informe de Hacienda indica que la frecuencia de los desastres muestra una clara tendencia al alza en las últimas dos décadas, registrando daños entre 2018 y 2024, que incluyen más de 42,000 personas desplazadas, 31,802 viviendas afectadas y 41 puentes dañados, además de pérdidas humanas.

Para enfrentar este tipo de emergencias, el país cuenta con mecanismos legales como la Ley Orgánica de Presupuesto No. 423-06, que establece la asignación de un 1 % de los ingresos corrientes del Estado para calamidades públicas, recursos que están a disposición del presidente de la República conforme a la Ley 147-02.

Inundaciones
La avenida Ecológica amaneció inundada este miércoles, dificultando el tránsito.

Asimismo, desde 2013 el Poder Ejecutivo puede solicitar al Congreso un aumento del gasto de hasta un 0.5% del PIB en situaciones de emergencia, herramienta que ha sido utilizada en eventos como las lluvias de 2017, la pandemia del COVID-19, el huracán Fiona en 2022 y las inundaciones de noviembre de 2023.

En este último año, el manejo presupuestario reflejó la magnitud de la respuesta estatal, con un monto devengado que ascendió a 9,434 millones de pesos, mientras que el presupuestado fue de 16,619 millones.

Ciudades vulnerables ante lluvias intensas

Uno de los principales factores que agravan la situación es la capacidad limitada del drenaje urbano, que colapsa ante lluvias intensas en cortos períodos.

Las inundaciones repentinas afectan viviendas, vías principales, comercios y servicios básicos, generando pérdidas materiales y riesgos para la vida humana.

¿Cómo prepararse ante esta nueva realidad?
Ante el aumento de estos fenómenos, Ceballos insistió en que el país debe adaptarse.

“Las lluvias intensas están siendo cada vez más frecuentes y concentradas en puntos focalizados. Debemos prepararnos para convivir con esta nueva realidad, aumentando la resiliencia”, advirtió.

Entre las medidas clave, destacó fortalecer los sistemas de alerta temprana, con mensajes oportunos que lleguen a toda la población, aplicar la ley de ordenamiento territorial, evitando asentamientos en zonas cercanas a ríos, arroyos y cañadas, mejorar el drenaje pluvial y la limpieza constante de imbornales y fomentar la educación ciudadana, especialmente para evitar lanzar basura a las calles.

La funcionaria también resumió el enfoque institucional del Indomet en “observar hoy para proteger el mañana”, como parte de las lecciones aprendidas tras estos eventos.

Sobre el autor

Yamer Javier

Periodista especializada en la fuente de salud. Máster en Comunicación Estratégica y Relaciones Públicas,