Atribuyen a negligencia de ingeniero arrastre de once vehículos

Atribuyen a negligencia de ingeniero arrastre de once vehículos por cañada de la 800

Atribuyen a negligencia de ingeniero arrastre de once vehículos por cañada de la 800

Algunos de los autos fueron rescatados de la cañada a kilómetros de distancia.

Santo Domingo.- Once vehículos quedaron como chatarras tras ser arrastrados por la cañada la tarde del viernes, los cuales estaban estacionados en el lugar de siempre, un terreno cercano donde una compañía contratista de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) que realizará trabajo de saneamiento de la cañada, utiliza para almacenar materiales.

“Le dijimos al ingeniero que abriera un espacio para cuando lloviera nosotros poder sacar los vehículos y no se los lleve la cañada. Lo que ha pasado es por una a negligencia, si él nos abre el espacio ninguno de esos once vehículos se va por esa cañada”, explicó a EL DÍA Francisco Olivares, uno de los propietarios.

Narró que encendieron los autos para intentar sacarlos desesperadamente, pero no fue posible por la pila de arena que obstaculizaba el paso, la cual fue removida al otro día por la visita del presidente Luis Abinader al lugar.

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“Yo no me quejo por lo que haya pasado porque el señor es que sabe cómo pasan las cosas, y yo gané esto con mucho esfuerzo, muchas malanoches, muchas horas de trabajo y mucho estrés porque trabajo de noche en un hospital, pero si se toman las medidas necesarias, tal vez las cosas no pasan así, expresó el joven.

Otros de los afectados señalaron que en ese espacio es donde han guardado los vehículos desde siempre y que nunca había ocurrido algo similar, ya que fue la primera vez que la cañada llego a ese volumen de agua, y lo hizo en parte por la obstaculización de la arena apilada.

Algunos de los autos fueron rescatados de la cañada a kilómetros de distancia, como el de Jonathan Gómez, que fue a parar por la Jacobo Majluta y fue uno de los que en mejores condiciones quedó.

Gómez narra que le avisaron para que mueva el carro, y la respuesta que le dio a su madre fue que se estuviera tranquila porque la cañada no tenía tiempo de subir, pero en un abrir y cerrar de ojo había arrasado con todo a su alrededor.

“Nunca esta cañada había hecho eso. Aquí han pasado ciclones, tormenta y ha durado una semana lloviendo, y primera vez en la historia que pasa este desastre”, dijo Gómez.

Ninguno de los afectados cuenta con seguro que cubran ese tipo de daños, por lo que expresan que la situación es muy difícil para ellos.



José Miguel de la Rosa

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