Santo Domingo.- ¿Por qué una zona puede tener más patrullas que otra? La Policía Nacional está cambiando la forma de responder a esa pregunta. Con el nuevo modelo de servicio policial, la distribución de los agentes busca apoyarse cada vez más en los datos sobre dónde, cuándo y con qué frecuencia ocurren delitos y conflictos.
El esquema divide el territorio en corredores y cuadrantes y utiliza un mapa de calor alimentado por las denuncias ciudadanas y los registros de conflictos para identificar los puntos donde se concentra la incidencia y dirigir hacia allí los recursos policiales.
El director general de la Policía Nacional, mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García, explicó que esta metodología permite concentrar mayor presencia y supervisión en las zonas que presentan más casos.
Esto significa que el patrullaje no se plantea únicamente como una respuesta después de que ocurre un delito. La información acumulada sobre los hechos permite establecer dónde reforzar la presencia policial y en qué momentos hacerlo.
Según explicó el presidente Luis Abinader, la institución dispone de herramientas que permiten ubicar las patrullas de acuerdo con la recurrencia del delito por lugar, hora y día, información que es analizada en el marco de la Fuerza de Tarea Conjunta.
El modelo comenzó como piloto en junio de 2025 en zonas como Naco, la Zona Colonial, Los Mina y Santiago y posteriormente ha sido ampliado.
La primera etapa en el Gran Santo Domingo involucró a más de 1,100 agentes seleccionados y preparados para trabajar bajo esta nueva metodología, que también incorpora tecnología, análisis de datos, cámaras corporales y mecanismos de supervisión.
Ahora la Policía prepara una nueva fase de expansión. El director de la institución anunció la incorporación de 20 nuevos departamentos al modelo, con personal y equipamiento reforzados, comenzando por la provincia La Altagracia.
La expansión forma parte del proceso de transformación del servicio policial.
La apuesta también supone aumentar la cantidad de agentes que realizan labores directamente en las calles. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, informó que la proporción de miembros de la institución destinados al patrullaje pasó de 12 % a 31 %.
¿Qué pasa con las denuncias?
Las denuncias son una de las piezas que alimentan el sistema. Al acumular información sobre los lugares donde se producen robos, agresiones, conflictos u otros hechos, la Policía puede identificar zonas con mayor concentración de incidentes y ajustar la presencia preventiva.
El objetivo es que los recursos no se distribuyan de manera uniforme por todo el territorio, sino que puedan concentrarse en los puntos donde los datos muestran una mayor necesidad de intervención.
El director policial ha explicado que el sistema también permite seguir el desplazamiento de los infractores, de modo que una intervención en un sector no implique simplemente que el problema se traslade a otro.
Los resultados presentados por las autoridades muestran el contexto en el que se está aplicando esta estrategia. Al 25 de septiembre, la tasa acumulada de homicidios se situaba en 7.36 por cada 100,000 habitantes, mientras los robos registraban una reducción de 40.5 % frente al mismo período de 2025. La Policía reportó 3,504 robos frente a 5,891 en igual período del año anterior.
En septiembre también se habían ejecutado 1,733,357 acciones preventivas, mientras que las autoridades habían cumplido 1,351 de las 1,551 órdenes de arresto emitidas, para una efectividad reportada de 87.1 %.
Patrullaje y búsqueda de personas con órdenes de arresto
El nuevo esquema de patrullaje se complementa con otra línea de acción anunciada por el Gobierno: la localización de personas que tienen órdenes de arresto pendientes, especialmente aquellas que acumulan varias órdenes y aparecen vinculadas a hechos delictivos.
El presidente Luis Abinader afirmó el lunes que las autoridades irán detrás de quienes figuran en esos registros y les exhortó a entregarse. “O se entregan o se buscan”, dijo durante su participación en La Agenda Semanal.
Esta parte de la estrategia corresponde a la persecución de personas requeridas por la justicia y no debe confundirse con el mecanismo utilizado para definir los puntos de patrullaje.
Mientras el mapa de calor permite identificar dónde concentrar recursos preventivos, las órdenes de arresto orientan acciones de localización y captura contra personas específicas.
De esta manera, la reforma policial combina dos fuentes de información: los datos territoriales que muestran dónde y cuándo se concentran los problemas de seguridad y los registros operativos que permiten identificar a quiénes buscan las autoridades.
La Policía sostiene que el propósito del nuevo modelo es pasar de un patrullaje más reactivo a uno basado en información, con mayor capacidad para anticipar necesidades, distribuir los agentes y supervisar lo que ocurre en cada cuadrante.
leídas