Arrestan expresidenta de Filipinas
MANILA, Filipinas.-La ex presidenta Gloria Macapagal Arroyo fue sometida el viernes a arresto domiciliario en un hospital bajo cargos de fraude electoral, en el hecho más reciente de una guerra política de alto perfil desencadenada por su intento de salir del país, supuestamente para recibir tratamiento médico.
La ex mandataria se convirtió en la segunda ex presidenta filipina que será sometida a juicio después de que su derrocado predecesor, Joseph Estrada, fue condenado a cadena perpetua por cargos de corrupción. La ex mandataria lo indultó.
Macapagal Arroyo niega haber cometido cualquier ilícito y acusa al gobierno actual de perseguirla políticamente y violar sus derechos para evitar que abandone Filipinas a fin de someterse en el extranjero a un tratamiento médico por una dolencia ósea.
Momentos antes la Suprema Corte ratificó que ella tenía derecho de viajar al extranjero, pero una corte inferior emitió una orden de arresto que de hecho le impide salir del país. Macapagal Arroyo, de 64 años, se recuperaba en un hospital desde su fallido intento por salir de Filipinas el martes, y la secretaria de Justicia, Leila de Lima, dijo que la ex presidenta permanecerá confinada en su habitación de hospital.
"No van a esposarla y sacarla de su habitación", dijo de Lima. "No vamos a objetar a que permanezca detenida en el hospital".
En un drama político que ha sacudido a toda Filipinas, Macapagal Arroyo, su esposo y su hijo llegaron el martes al aeropuerto de Manila en una ambulancia e ingresaron a una sala de embarque de un vuelo a Singapur.
La ex mandataria, llevada en silla de ruedas, llevaba una máscara sanitaria y un cuello ortopédico, pero el gobierno filipino le prohibió que abandonara el país.
Las autoridades alegaron que ella todavía sigue bajo investigación y que podría tratar de eludir a la justicia.
Los cargos en contra de Macapagal Arroyo se derivan de acusaciones de que se confabuló con funcionarios para manipular a favor de sus candidatos los resultados de las elecciones al Congreso de 2007.
Durante sus tumultuosos nueve años en la Presidencia de 2001 a 2010, Macapagal Arroyo fue la más impopular de los presidentes del país y encaró varios intentos de golpe de Estado y de juicio político por acusaciones de corrupción.