España.- Hay veranos que se recuerdan para siempre y el de Alejandro Sanz parece ser uno de ellos. Después de unos meses intensos, marcados por sus compromisos profesionales y por una historia de amor que cada vez vive con mayor naturalidad, el cantante ha encontrado en las islas Baleares el escenario perfecto para desconectar, disfrutar de sus hijos y compartir tiempo con Stephanie Cayo.
Ahora, además, ha querido abrir la puerta a ese refugio personal y mostrar algunas de las fotografías que resumen estos días tan especiales.
El artista ha publicado un carrusel en sus redes sociales en el que reúne diferentes momentos de sus vacaciones en Mallorca e Ibiza. Una selección de imágenes en la que aparecen sus cuatro hijos, Manuela, Alexander, Dylan y Alma, además de Stephanie, que ha adquirido un papel cada vez más cercano dentro de su vida.
"Un poco de mar, mucho amor, los míos cerca y la poesía por dentro", ha escrito Alejandro junto a las fotografías, una frase que resume a la perfección el espíritu de este verano.
Una de las fotografías más significativas del álbum es la que muestra al cantante junto a sus cuatro hijos. Alejandro aparece sonriente y abrazado a Manuela, Alexander, Dylan y Alma, una imagen especialmente entrañable que, según todo apunta, fue tomada durante su estancia en Mallorca, con la Catedral de Palma como espectacular telón de fondo.
La instantánea permite ver reunidos a los cuatro hijos del artista, nacidos de diferentes relaciones. Manuela es fruto de su matrimonio con Jaydy Michel; Alexander nació de su relación con Valeria Rivera, mientras que Dylan y Alma son los dos hijos que tuvo con Raquel Perera.
No es la única fotografía familiar que ha compartido. En su particular carrete aparecen también momentos junto a Manuela, su hija mayor, así como escenas más desenfadadas con Dylan y Alma. El álbum transmite precisamente esa sensación de vacaciones sin grandes artificios, con el mar, los paseos y los momentos compartidos como protagonistas.
Pero si hay una presencia que no pasa desapercibida en este álbum es la de Stephanie Cayo. La actriz peruana comparte protagonismo con Alejandro en varias de las imágenes y aparece disfrutando de estos días junto a los hijos del cantante.
Su presencia confirma algo que ya habían dejado ver las imágenes publicadas en exclusiva por ¡HOLA! a comienzos de agosto: la relación atraviesa un momento de gran complicidad y Stephanie se ha integrado con naturalidad en los planes familiares de Alejandro.
La pareja ya había sido fotografiada disfrutando de una jornada en alta mar en Mallorca, entre abrazos, risas y gestos de cariño, mientras los cuatro hijos del artista se divertían en el agua. Poco después, ambos continuaron sus vacaciones en Ibiza, donde volvieron a disfrutar de unos días de desconexión a bordo de un yate.
El Mediterráneo ha sido el gran escenario de estas vacaciones. Alejandro ha compartido fotografías sobre una embarcación, imágenes junto a Stephanie y diferentes momentos con sus hijos, dejando claro que este viaje ha tenido un marcado carácter familiar.
Las primeras imágenes que trascendieron mostraban a la pareja navegando por aguas baleares a bordo de un yate de 24 metros de eslora, equipado con kayaks, material para practicar esnórquel y scooters subacuáticos. Los hijos del cantante aprovecharon las jornadas en el mar para bañarse y jugar mientras Alejandro y Stephanie disfrutaban de su tiempo juntos.
Después llegó el turno de Ibiza, donde Stephanie también quiso compartir su propia mirada de estas vacaciones. El pasado 9 de agosto, la actriz publicó varias fotografías tomadas a bordo de un yate. En una de ellas aparece abrazando a Alejandro mientras él la mira con evidente complicidad. "Regalo para las chicas", escribió ella con humor junto a la imagen.
Aunque su romance se hizo público a comienzos de 2026, Alejandro Sanz y Stephanie Cayo se conocen desde hace años. De hecho, ya en 2023 surgieron rumores que apuntaban a una posible relación entre ambos después de que el cantante compartiera una fotografía junto a la actriz en Los Ángeles. En aquel momento, Stephanie negó que existiera algo más que una amistad.