Si alguna vez lo tildaron de caprichoso por insistir en comer con su cuchara favorita, un estudio demuestra que este comportamiento obedece a un principio del que hasta el momento se sabía poco y es que la comida sabe diferente según los cubiertos usados.
Tanto el tamaño como el peso, forma y color influyen en el sabor de los alimentos, según investigadores de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.