Santo Domingo.– Por su espaciosa extensión de 2.5 a 4 metros, las aceras del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte, son subutilizadas y reducidas cada día más a su mínima expresión, desplazando así de forma automática a los caminantes del lugar.
Específicamente en el tramo comprendido entre la John F. Kennedy y 27 de Febrero, en la Ortega y Gasset, se observa como el Destacamento Policial perteneciente al ensanche Naco, hace uso a diario del paseo peatonal para estacionamiento para sus unidades vehiculares.
En base a la facultad que tiene la Policía de ejercer la autoridad y establecer el orden, por igual debería poner el ejemplo y no hacer de esa facilidad un hábito que entorpezca el libre tránsito de los caminantes, una gran parte de estos deportistas tienen la costumbre u optan por correr a doble paso por el trayecto.
El trayecto en sí se ido minimizando y obstruido su espacio con la colocación del puente peatonal que da al Hospital Central de las Fuerzas Armadas; extensión de la estación del Metro de Santo Domingo, los ascensores y las garitas o chimeneas de este sistema de transporte rápido masivo.
Otra de las limitaciones de espacios para los caminantes más recientes del Complejo Deportivo, aunque válida para mejorar la calidad del aire y biodiversidad de la ciudad, fue una doble de plantación de árboles en el lugar.
Si bien estos son de suma importancia, no se tomó en cuenta que muchos de estos complican el paso de los usuarios debido a la inadecuada colocación. Esta dificultada se puede observar en el tramo que entre la 27 de Febrero y Máximo Gómez, donde también se suma la reducción de las aceras con el gran puente peatonal que formó parte del elevado de la avenida Gasset.
Como parte de las mejoras que trajeron consigo los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe, la instalación del complejo deportivo fue puesto en valor con una valiosa inversión por parte del Gobierno, que incluyo la remoción de su verja perimetral, como además la colocación de bancos en las afueras, zafacones y otras amenidades.
Modelo de aceras que debería prevalecer
De acuerdo con el experimentado arquitecto urbanista, Cristóbal Valdez el estándar o tamaño de las aceras debería ser de cuatro metros, no solo en el Centro Olímpico, sino en toda la ciudad y de forma plana, no modificada para las entradas de vehículos.
“Por lo tanto, las aceras no parecen ser parte importante de los ayuntamientos porque se supone que la gente camine por estos pasos peatonales y no por la calle, entonces es importante retomar el rescate de las aceras, lo Juegos Centroamericanos fueron una oportunidad para ampliarla, no para que ahora la reduzcan”, externó Valdez.
leídas