Abel Martínez propone fortalecer la educación e impulsar el emprendimiento para reducir la pobreza
- Martínez también abordó la necesidad de ampliar el respaldo financiero a los jóvenes y ciudadanos que cuentan con proyectos de emprendimiento.
Santiago.– El aspirante presidencial por el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Abel Martínez, consideró que para sacar de la pobreza a miles de dominicanos se necesita crear oportunidades, mediante una educación orientada al empleo y el impulso al emprendimiento.
Martínez sostuvo que el sistema educativo dominicano debe preparar a los estudiantes para incorporarse de manera inmediata al mercado laboral.

“Hay que fortalecer la educación dominicana para que, al salir del bachillerato, cada estudiante sepa hablar inglés, maneje herramientas tecnológicas y digitales y tenga conocimientos de inteligencia artificial”, expresó, durante el encuentro "Un Café con Abel".
Contempló que las nuevas tecnologías representan una oportunidad para que cientos de miles de dominicanos puedan acceder a empleos remunerados en dólares sin necesidad de emigrar.
Politécnicos especializados en cada región
El exalcalde de Santiago insistió, además, en que la formación técnica debe ocupar un papel central dentro del sistema educativo y propuso la creación de politécnicos especializados en las distintas regiones del país.
Explicó que, además de aprender inglés, tecnología e inteligencia artificial, los estudiantes deberían tener la posibilidad de formarse en oficios que les permitan incorporarse al mercado laboral o emprender al concluir el bachillerato.
Martínez resumió su planteamiento mediante una comparación orientada a destacar la importancia de generar capacidades permanentes en lugar de limitarse a la asistencia.
“No basta con darle un pescado a una persona para quitarle el hambre; hay que darle la caña de pescar para que pueda buscarse el sustento y el de su familia todos los días, sin tener que mendigar”.
Apoyo al emprendimiento
Martínez también abordó la necesidad de ampliar el respaldo financiero a los jóvenes y ciudadanos que cuentan con proyectos de emprendimiento, pero carecen de recursos para ponerlos en marcha o hacerlos crecer.
Cuestionó que grandes cantidades de recursos públicos puedan concentrarse en pocas personas o iniciativas, mientras muchos emprendedores necesitan montos relativamente pequeños para desarrollar sus negocios.
Ante este panorama, planteó que recursos destinados a grandes préstamos podrían distribuirse entre miles de pequeños emprendedores.
A su juicio, el crecimiento de estos negocios tendría un efecto multiplicador en las comunidades, porque permitiría generar empleos y aumentar el consumo en establecimientos locales.
“El que tiene un empleado va a tener tres empleados; su negocio va a crecer, eso le dará de comer al barrio y permitirá que la gente compre en el colmado, en la ferretería y en otros establecimientos locales”, concluyó
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