A nueve años de Emely Peguero: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana?

  • El asesinato de la adolescente embarazada marcó al país en 2017; hoy República Dominicana tiene un nuevo Código Penal que tipifica el feminicidio y contempla hasta 40 años cuando la víctima es una adolescente o está embarazada.-

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SANTO DOMINGO.– Ha pasado el tiempo, muchas cosas han cambiado, pero el rostro lleno de vida de Emely Peguero sigue presente en la memoria de los dominicanos.

Nueve años después de su asesinato, el caso vuelve a colocar una pregunta sobre la mesa: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana para enfrentar crímenes como el que terminó con la vida de aquella adolescente de 16 años?

A nueve años de Emely Peguero: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana?
Marlin Martínez, madre del joven Marlon Martínez, principal sospechoso en la desaparición de la joven Emely Peguero Polanco.

El caso de Emely ocurrió en 2017, cuando el país todavía tenía como referencia un Código Penal de 1884 y el feminicidio no estaba tipificado como un delito autónomo.

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La adolescente, que tenía cinco meses de embarazo, desapareció el 23 de agosto de ese año y posteriormente fue encontrada muerta.

El proceso judicial terminó con una condena de 30 años contra Marlon Martínez, mientras que Marlin Martínez, su madre, cumplió una condena que terminó siendo reducida a dos años y salió de prisión en 2020.

A nueve años de Emely Peguero: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana?
Emely Peguero, 16 años, fue asesinada embarazada por su novio Marlon Martínez. Archivo

Nueve años después, el escenario jurídico es distinto. El nuevo Código Penal dominicano, que entró en vigor este mes, tipifica expresamente el feminicidio y establece una pena de 30 a 40 años de prisión mayor. Pero va más lejos cuando existen circunstancias agravantes.

Emely habría encajado en dos agravantes

El artículo 94 del nuevo Código establece que el feminicidio será agravado cuando, entre otras circunstancias, la víctima sea niña o adolescente o se encuentre embarazada. En esos casos la sanción prevista es de 40 años de prisión.

Es decir, si un crimen con las características de la muerte de Emely ocurriera hoy y fuera calificado jurídicamente como feminicidio agravado, la nueva legislación contempla la pena máxima de 40 años, precisamente por tratarse de una adolescente embarazada.

A nueve años de Emely Peguero: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana?

Artículo 94.- Feminicidio agravado. Constituye feminicidio agravado y se sancionará con
pena de cuarenta años de prisión mayor y multa de mil salarios mínimos del sector público,
cuando se verifique algunas circunstancias

Sin embargo, esta comparación tiene un límite jurídico importante: el nuevo Código no puede aplicarse retroactivamente para aumentar la pena por un hecho cometido en 2017. Por eso, no se trata de decir que Marlon o Marlin recibirían hoy una determinada condena, sino de observar cuánto ha cambiado el marco penal dominicano en nueve años.

A nueve años de Emely Peguero: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana?
Busqueda de la joven desaparesida hace 8 dia , Emely Peguero, embarazada de 5 meses. Foto: Elieser Tapia.

El nuevo Código también incorpora modificaciones en materia de violencia de género, violencia doméstica y delitos sexuales, además de elevar las sanciones para determinadas agresiones sexuales. La propia Consultoría Jurídica del Poder Ejecutivo publicó este mes la versión consolidada del Código Penal, con las modificaciones introducidas por la Ley 44-26.

De Emely a Esmeralda

La historia de Emely no quedó aislada. Seis años después, el país volvió a estremecerse con la muerte de Esmeralda Richiez, otra adolescente de 16 años.

A nueve años de Emely Peguero: ¿qué ha cambiado en la justicia dominicana?
Vecinos de la joven Emely Peguero reclaman justicia. Foto: Elieser Tapia/El Día.

El caso de Esmeralda también terminó en los tribunales y este año la justicia ratificó la condena de 20 años de prisión contra John Kelly Martínez, quien fue declarado culpable por la muerte de la adolescente.

La coincidencia en las edades de ambas víctimas permite establecer un contraste entre dos casos que marcaron al país: Emely tenía 16 años cuando fue asesinada en 2017; Esmeralda también tenía 16 cuando murió en 2023.

La diferencia es que el proceso de Esmeralda se desarrolló todavía bajo el antiguo Código Penal. Su condena fue ratificada en 2026, apenas meses antes de la entrada en vigor del nuevo régimen.

Un año que dejó otros nombres

El 2017 en que murió Emely también estuvo marcado por otros crímenes contra jóvenes que provocaron indignación nacional.

Entre ellos estuvo Fernelis Carrión, de 16 años, asesinado en agosto de ese año. Por el crimen fue condenado a 30 años el sacerdote Elvin Taveras.

También fueron asesinadas Dioskairy Gómez y Rosalinda Yan Pérez, ambas de 18 años. Sus casos ocurrieron prácticamente en el mismo período en que el país seguía conmocionado por la desaparición y asesinato de Emely.

Los cuatro nombres (Emely, Fernelis, Dioskairy y Rosalinda) quedaron asociados a una de las sucesiones de asesinatos de jóvenes que estremecieron al país durante aquel agosto de 2017.

No todos esos casos fueron jurídicamente feminicidios ni tuvieron las mismas circunstancias, pero sí forman parte de la memoria de un año en que varios adolescentes y jóvenes fueron víctimas de hechos violentos que ocuparon durante semanas la atención nacional.

Una realidad que también ha cambiado: el embarazo adolescente

El embarazo de Emely fue uno de los elementos que más impactó en su historia. Nueve años después, las cifras muestran que el país ha logrado reducir significativamente los embarazos en adolescentes, aunque el fenómeno continúa siendo un desafío.

De acuerdo con la Oficina Nacional de Estadística (ONE), República Dominicana registró 35,461 embarazos en adolescentes en 2017. Para 2025 la cifra había descendido a 16,481, una reducción de más de la mitad.

Los datos más recientes muestran, además, que el problema sigue afectando especialmente a adolescentes de 15 a 19 años, pero también a niñas menores de 15: en 2025 se registraron 826 embarazos en menores de 15 años, equivalentes al 5.01 % de los casos reportados.

La reducción representa un avance, pero no significa que el problema haya desaparecido.

Nueve años después

El caso Emely también permite mirar cómo ha cambiado la respuesta del Estado ante la violencia contra las mujeres y las niñas. Hoy existe un Código Penal que reconoce expresamente el feminicidio y establece penas más severas cuando la víctima es adolescente o está embarazada.

Pero la pregunta no termina en la cantidad de años de prisión.

¿Son suficientes las nuevas penas para evitar que otra adolescente termine como Emely?

La historia de Emely, la de Esmeralda y la de tantas otras víctimas muestran que la discusión también pasa por la prevención, la protección de las víctimas, la respuesta de las instituciones y la capacidad del sistema para detectar la violencia antes de que termine en muerte.

Ha pasado el tiempo. Cambió la ley. Bajaron los embarazos adolescentes. Han surgido nuevas herramientas jurídicas. Pero el rostro lleno de vida de Emely Peguero sigue presente en la memoria de un país que todavía busca respuestas para que historias como la suya no vuelvan a repetirse.

Sobre el autor

Katherine Espino

Katherine Nicole Espino Cuevas. Periodista, locutora profesional y CMM. Máster en Comunicación Política Avanzada por Next Educación (Madrid). Amante de la escritura bien hecha, las historias con sentido humano y las causas sociales. Creo en la comunicación con propósito, en los valores y en la fe que transforma.