A dónde ha ido la libertad

A dónde ha ido la libertad

A dónde ha ido la libertad

Ana Blanco

En un siglo en el que hemos avanzado, tanto en tecnología y servicios, vivimos un retroceso en libertades y convivencia. Estoy muy cansada de las personas que hablan amparados en sus derechos atacando constantemente los de otros.

Mujeres que hablan por todas como si su opinión fuera la válida, políticos que solo piensan en mantener el poder sin importarles para nada la realidad de los ciudadanos. Debates sin sentido que ya deberían estar superados y una demagogia barata que al final solo esconde la incapacidad de resolver problemas reales.

Me considero una persona respetuosa hacia los demás. Pero no soporto a quien vende libertad, pero no tiene para otros. En aras de enarbolar la defensa de los derechos de ciertos grupos, se ataca constantemente en vez de real y efectivamente lograr avances en igualdad para todos.

Muchas personas que se venden como líderes de una idea hacen exactamente lo mismo que denuncian, pero desde el otro extremo. Ahora todo es en los extremos y todo es conmigo o contra mí. Pero si eso realmente lograra cambios y avances, me callaría, pero lo único que se logra es ahondar las diferencias, caer en discursos como papagayos y como ya dije, los problemas reales cada vez más grandes.

Espero que llegue el día en que realmente la igualdad entre personas sea una realidad, no un eslogan, que la violencia contra la mujer deje de ser un tema de debate por ponerle un nombre, y se tomen medidas que lo eviten.

Que cada quien sea lo que quiera mientras no reste derechos a otros y sobre todo que esos que se venden como grandes pensadores, defensores de derechos, dejen de hablar y actúen para que la sociedad en la que vivimos sea libre y no solo lo que ellos quieren o piensan.