Su familia decoró con globos y una foto grande suya una cevichería de la que es propietario en la amazonia de su natal Ecuador.
Todo para que los clientes vieran por televisión su estreno en el boxeo de los Juegos Olímpicos.
Y Carlos Quipo no defraudó a la clientela, al darle una razón para festejar comiendo pescado con cebollas cocido al limón: el ecuatoriano ganó ayer en su debut al mongol Gan-Erdene Gankhuyag.