Una producción como pocas. Sin desperdicios. La clausura de la celebración de los 30 años del Ballet Nacional Dominicano, con el espectáculo Los colores de la danza, los días 29 y 30 de abril y 1 de mayo, en la sala Máximo Avilés Blonda del Palacio de Bellas Artes, fue un regocijo para todos los sentidos.
La mezcla de pintura y danza no pudo ser más acertada. Obras de reconocidísimos artistas plásticos como José Miura, Elsa Núñez, Fernando Ureña Rib, Aquiles Azar, Amaya Salazar y Dustin Muñoz, transformadas en bellas coreografías de Carlos Veitía, Isadora Bruno y Elizabeth Crooke dieron luz, movimiento y color al espectáculo.
Las piezas Mandala y Serie fusiones de carnaval V y Orgánica XIII, coreografiadas por Crooke; Yelidá y Jardín encantado, de Veitía y Una mujer está sola y Paisaje con un merengue de fondo, de Bruno, sustentadas por un trabajo visual impresionante, en el que los cuadros de los artistas iban cobrando vida a través del movimiento de los bailarines, permitieron al público disfrutar de una puesta en escena para recordar.
Con Los colores de la danza, el baile clásico y moderno local dio una demostración de la entrega y disciplina de bailarines y coreógrafos que dan lo mejor.