Lascivia, un filme poco prometedor
Santo Domingo.-La película dominicana Lascivia es un nuevo ejemplo de progresivo desplome artístico y desperdicio de alguna que otra idea interesante.
Bajo la dirección de los hermanos Rogert y Frank Bencosme, creadores de Andrea, el arranque es poco prometedor en términos cinematográficos.
Elvira Gullón, Johanny Sosa y Ubaldo Sandoval atinan a ratos, son los únicos que exhiben momentos reales. Nikauly de la Mota, sobreactuada y falsa, reflejo de un abuso del guión en su personaje.
Claro que existe otra posibilidad: que en el fondo no sea más que otra vuelta de tuerca a los límites de hacer cine por hacer.
Lo peor es que, se mire por donde se mire, el conjunto no termina de funcionar en un trabajo que pretende exhibir una historia de ayuda, de labor ejemplar, pero tras cada actuación y movimientos de cámaras mal realizados, tiene como resultado una cinta que no sacude ni hace pensar.
No funciona, en ocasiones, por su guión, que empieza a ser tan previsible como poco alentadora.
Abandonado el interés de la historia, decir que la dirección artística es forzadísima, la edición es mala, la fotografía falla al nivel que hay escenas muy oscuras cuando no lo ameritan y, para de una escena a otra, sin antes terminar la anterior.
El filme dominicano presenta un montaje impreciso. Pero no es suficiente, porque Lascivia es nada, un desierto que cuesta mucho atravesar.