Hay amores, pieza con buena dramaturgia
Santo Domingo.-Hay amores, con una interesante dramaturgia de Ramón Guzmán, es una pieza teatral que navega con increíble facilidad por los sentimientos y la fuerza del amor, mezclada con toques de humor y certeras pinceladas de tragedias que retratan de forma eficaz cada historia de los personajes.
El director Iván Mejía logró captar el espíritu del texto y con precisión dirigió y marcó a cada uno de los actores que van contando las historias.
Sin desdeñar a ninguno, hay que resaltar el manejo histriónico de los personajes de Ramón Guzmán (payaso), Katyuska Licaraic (paciente) y Erlyn Saúl (vendedor), talentos emergentes que logran con sus interpretaciones exhibir profundidad.
El argumento eficaz, sutil y creativo del guión lleva a los espectadores a adentrarse en la acción y en la expresividad corporal logradas por los actores.
Hay amores plantea historias que definitivamente sacuden. Ramón n Guzmán compone una obra cargada de originalidad y contemporaneidad, reflejo de un joven dramaturgo que promete.
La dirección
Esos universos oníricos fascinantes en torno al amor y los sentimientos logran exhibirse en esta puesta en escena producida por el veterano Enrique Chao con tanta simpleza como maestría.
Debilidades
Las interpretaciones de Irina Pérez (solterona) y Marlene González (chica), a pesar de llevar sobre sus espaldas dos historias que poseen gran fuerza emocional, no logran transmitir esa intensidad dramática y vocalización requeridas por sus papeles.
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