La euforia nos contagia
Santiago.-La pasión y la euforia de los fanáticos de las Águilas Cibaeñas tienen fascinadas a las cinco hermosas bailarinas colombianas que están animando en los juegos que se efectúan en el estadio Cibao, de Santiago.
Juliana, Jenny, Adriana, Ingrid y Carlin, quienes proceden de varias ciudades de Colombia, contratadas por el Grupo Rojas, como modelos de la bebida energizante 911, aseguraron estar viviendo una experiencia extraordinaria, ya que jamás pensaron que la euforia de los fanáticos cibaeños fuera tan apasionada. Estas personas son increíbles.
Le ponen mucho pulmón al juego y se desviven cuando su equipo está ganando, dijo Juliana Azcarate, quien es nativa de Bogotá, Colombia.
Jenny Gutiérrez, quien procede de Armenia, Colombia, calificó la experiencia de bailar para las Águilas Cibaeñas como chévere, ya que le encanta la euforia de los fanáticos, quienes gozan bastante. Me gusta el trato que nos brindan los fanáticos, quienes nos gritan de todo, incluso me llama la atención cuando me dicen abusadora y aunque sospecho, no sé porqué me lo dicen, manifestó Gutiérrez.
Mientras, Adriana Verá, quien vive su primera experiencia como bailarina en un estadio, sostiene que jamás pensó que iba a ser así, al considerar que es gratificante la pasión y el respaldo que brindan los fanáticos al juego.
Cada día se viven emociones diferentes, ya que los fanáticos del Cibao se disfrutan al máximo nuestra comparecencia y nos lo hacen sentir. En lo particular me gusta cuando me dicen cuánta salud y qué chula te ves, reveló Verá.
En tanto, Ingrid Rodríguez considera estar viviendo momentos mágicos, ya que le divierte bastante ver a los fanáticos como se gozan cada jugada.
Para mí es la segunda vez que bailo en un estadio, ya que antes lo hice para el equipo de fútbol de Medellín, pero les puedo decir que los aficionados de Santiago le ponen más pasión a su equipo, sostuvo Rodríguez.
Finalmente, Carlin Cruz señala como apasionados desenfrenados a los fanáticos de las Águilas Cibaeñas, quienes aman demasiado a su equipo.
Me gusta verlos cuando están ganando, ya que su alegría no tiene límite, aunque tampoco me gusta verlos cuando están perdiendo, ya que sufren más que nadie. Pero aún así es divino compartir con ellos en el estadio, señaló Carlin, quien tampoco sabe el porqué con tanta frecuencia desde que llega al estadio los fanáticos de inmediato le llaman abusadora.
En verdad que no sé la razón.
Es la segunda temporada consecutiva que las bailarinas extranjeras causan furor en los estadios dominicanos. El Escogido levantó ese concepto en la campaña anterior con bailarinas venezolanas. Esta vez las colombianas se han adueñado del escenario, dejando atrás a las venezolanas.
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