Hija de Mauricio Báez: “Trabajar en RD parecería un pecado”

Olga María Báez Mueses





Por Yulendys Jorge

Retina.do

Olga María Báez Mueses, de 80 años, solo espera por el presidente Danilo Medina para que “promulgue su pensión” aprobada en el Congreso, mientras que la solicitud de Patria Celeste Mueses, de 76 años, ni siquiera ha llegado a las puertas del despacho de Medina, a pesar de que el presidente del Senado, Reynaldo Pared Pérez, le ha prometido que “eso va a bajar”.

Con la seguridad del que ha trillado un mismo trecho cientos de veces, Patria Celeste Mueses recorrió la distancia desde la mesa de honor hasta el podio desde donde alzó su voz para afirmar -con el corazón en la mano y las lágrimas escondidas entre los párpados de sus grandes ojos negros- que mientras haya un descendiente de Mauricio Báez la lucha por los derechos de los trabajadores siempre tendrá apoyo.
Fue ante el auditorito del segundo Congreso ordinario por la organización y la movilización de la clase trabajadora del Movimiento de Trabajadores Independiente, MTI, este domingo, que la hija del luchador a favor de la clase obrera dominicana, ofreció un discurso que motivó y arrancó el aplauso más largo de la jornada.
“Yo les exhorto especialmente a las madres que sigamos esta lucha, que se junten con sus hijos, sus nietos, sus sobrinos y le digan siempre lo que hemos pasado, la historia de nuestros padres, de esa gente que han dado la vida… como Mamá Tingó que fue una mujer luchadora… que esto no sea un motivo para meternos debajo de la cama, sino un motivo más para levantar la frente por nuestro trabajo digno y honrado. No como muchos que van al poder y son ricos en dos días. A nosotros sí que nos da brega comer arroz con habichuelas cuando tenemos que salir a la calle a trabajar”, expresó Olga Maria Baez Mueses.
La brega no es exclusiva para agenciarse de arroz y de habichuelas. Las hijas de Mauricio Báez de 80 y 76 años de edad no cuentan con los recursos económicos necesarios para tener una vida digna y reposada, tras dejar la lozanía de su piel entre las bateas y los campos de caña.


“Lo que yo estoy diciendo lo he vivido en carne propia sin libertad ni nada. Me dediqué a trabajar porque tenía la misma idea de mi padre. Quizá no llegué. ¿Saben por qué? Porque no tenía facilidades. Tuvimos que criarnos a escondidas por los campos, huyendo. No podíamos estudiar porque de las escuelas nos sacaban cuando se daban cuenta de que éramos hijas de Mauricio Báez”, cuenta Patria Celeste.
“Los trabajadores tenemos derecho a tener un seguro médico, a una reivindicación, a un préstamo… porque entonces parecería que el trabajar aquí sería pecado”. Mauricio Báez fue uno de los líderes obreros más importantes de la década de los cuarenta y fue combatiente de la dictadura de Rafael Leonidas Trujillo, promoviendo la lucha de los trabajadores.
Tras 54 años de la muerte de Trujillo, de mandatos interinos, gobiernos seudo democráticos, hasta la actualidad, Patria Celeste y Olga María siguen en pie de lucha, hoy, por una pensión.
Esperando a que “eso baje”
Patria Celeste fue fundadora de la Escuela Agrícola Mata de Palma, donde trabajó dos años como voluntaria. Aprovechó la inauguración de una remodelación del plantel con la presencia del entonces presidente Joaquín Balaguer (sus doce años) y le pidió trabajo. La nombraron.

“Como no tenía preparación, trabajé en el área doméstica, reconociendo que era hija de Mauricio Báez, ya que no tuvimos ninguna escuela porque nos criamos privada de todo. Era ama de llave de los apartamentos. Ahí trabajé los doce años de Balaguer. Cuando ganó el PRD no me cancelaron por la historia de mi papá; trabajé los ocho años del PRD; cuando volvió y ganó el gobierno de Balaguer nos cancelaron. Me quedé sin trabajo, entonces comencé a lavar dando viajes para la capital. Luego tuve que mudarme a Bayaguana (Monte Plata) por mi hija. En Mata de Palma no había escuela. El octavo y bachiller lo hacían de noche, y yo como madre no podía tomar esa guagua a media noche”, cuenta.
“En eso ganó el PRD y yo le pedí a Hipólito que me ayudara a hacer una casita porque mi casa la había tumbado el ciclón y como yo no estaba inscrita en ningún partido no me dieron nada. Luego me dijeron que la casa estaba en agenda, como buscaron y vieron que yo era empleada, mi tarjeta era la 115. El día 5 de octubre me llamaron para que fuera a trabajar en el hospital Santo Cristo de los Milagros en Bayaguana. Empecé como lavandera, pero yo había hecho un cursito de enfermera auxiliar y sabía poner inyección. Luego me pasaron para el área de parto, lavaba los potecitos en esa área. Trabajé cinco años y pico. Pero al ganar el presidente Leonel me cancelaron”.
“Comencé a mover y a sacar papeles, encontré documentos de lo que trabajé en los doce años de Balaguer y los cinco que trabajé en el PRD, y con mi edad ya yo calificaba. Yo trabajé 28 años en el gobierno, ya clasificaba para mi pensión”, exclama Patria Celeste.
Explica que “cuando el PLD me canceló ya tenía una licencia médica aprobada, yo estaba cobrando por licencia médica por una bronquitis que me había atacado; los médicos consideraron que ya no estaba apta para ese trabajo. A pesar de ello, cada vez que me lo pedían yo iba al Hospital, y ayudaba, preparaba gaza…” El sueldo de Patria Celeste era de 800 pesos quincenal; 1,600 pesos por mes. “Cobré un cheque en el segundo período de Leonel y hasta la fecha”.
Fue en un congreso del Partido de la Liberación Dominicana, PLD, celebrado en el Club Mauricio Báez donde Patria Celeste y Olga María vieron la oportunidad de lograr lo que les corresponde por derecho, una pensión.
“Por Ley nos toca una pensión. A mi hermana Olga la solicitaron por ser hija de Mauricio Báez, la mía por misión laboral. Yo consideré que si yo he trabajado, yo debo recibir mi pensión por lo que yo trabajé”, enfatiza. “Le entregué una carta (al presidente del Senado, Reynaldo Pared Pérez) con todos mis documentos, con volantes de cheques… prometió ayudarnos”.
“La sentencia de mi hermana (Olga María) bajó hace unos meses. Hace dos años que me dijeron que la mía está en agenda. Le recordé a Omar Ventura (asistente de Pared Pérez) y me dijo ‘la tuya va a bajar, va a bajar… visité el Senado y le dije a Reynaldo ‘por favor mueve eso’, me dijo que sí que eso va a bajar… en fin que ya no lo he visto más. Él no está en eso. Está en su política”, finaliza una Patria Celeste que no se resigna y que ahora ha tocado las puertas de la Defensora del Pueblo.

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