“Con Odebrecht cobro honorarios por éxitos”

Revela largo historial de “lobismo” a favor de empresas con el Estado

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Santo Domingo.-El empresario Ángel Rondón no niega haber recibido dinero de Odebrecht, pero se lo atribuye al pago por sus servicios para “gestionar contratos” y afirma que a pesar de mantener buenas relación con esa empresa podría llevarla a la Justicia si afirma que le ha entregado recursos para sobornar a funcionarios públicos o legisladores.

Habla con seguridad y responde de manera llana las preguntas que se le formulaban en el programa “Cuentas Claras”, de la Nota 95.7 FM, pocas horas antes de acudir a la cita con el Procurador General de la República, donde sería interrogado como parte de la investigación que llevan a cabo las autoridades ante la denuncia de que Odebrecht pagó 92 millones de dólares en sobornos para contratos con el Gobierno.

Es categórico en afirmar que no ha recibido dinero de la empresa brasileña para pagar esos sobornos, aunque reconoce que ha recibido “posiblemente más, posiblemente menos” de 92 millones como pago por sus honorarios, exactamente el mismo número que Odebrecht ha admitido pagó como soborno.

¿Cuál es su relación comercial con Odebrecht?

Estoy con Odebrecht desde 2001. En una actividad de la Embajada de Brasil, fui recomendado por el embajador de aquel entonces para representarlos en el país. Odebrecht no tenía oficina en el país y necesitaban una persona que le diera seguimiento a sus asuntos.

Desde ese entonces firmamos contratos comerciales donde yo, por cada proyecto, tendría unos honorarios de éxitos.

Esto significa que si identificaba un proyecto, se firmaba y se ejecutaba, yo recibía paulatinamente los pagos correspondientes de esos honorarios en la medida en que el Consorcio fuera cobrando o el gobierno fuera pagando. Quien tiene 16 años (de relaciones contractuales), es cierto que he recibido una suma un poco mayor o un poco menor (a los 92 millones de dólares), no puedo precisar exactamente.

No sé quién sacó ese valor.

Me enteré en la rueda de prensa del Procurador de que yo soy la persona que Odebrecht señala para eso (el pago de sobornos).

He sido el primer sorprendido. Soy su representante, no lo puedo negar, y con orgullo lo he desempeñado hasta que estén en el país. Ahora, que esos recursos que me he ganado lícitamente, contractualmente, hayan sido utilizados para comprar voluntades de funcionarios, nada más incierto que eso.

Primero, porque seis millones de dólares por año que recibe una empresa que tengo, que debe tener de gastos tres o cuatro millones de dólares, no da para repartir mucho.

Y si yo tuviera que repartir lo que me gané, entonces estaría trabajando para el inglés, como dice el refrán popular.

Esos recursos no han llegado a mis manos para esos fines. Tampoco puedo decir que son 92 millones de dólares exactamente como se ha dicho.

¿Tiene constancia de que Odebrecht ofreció o entregó sobornos aquí a funcionarios públicos o legisladores para que le aprobaran contratos? Yo vi la página del Departamento de Justicia de Estados Unidos, pero no menciona nombre.

Quiero mucho a Odebrecht y he mantenido una relaciones excelentes con ellos, pero si ellos han afirmado en alguna instancia, no que alguien haya interpretado, que me han entregado dinero con fines para comprar voluntades en el país, creo que tendríamos un buen caso judicial para el futuro contra Odebrecht, contra mi aliado, porque yo le aseguro que no he recibido recursos con instrucciones para pasar para lante.

Mi trabajo se concretiza en identificar proyectos, hacer los proyectos, una vez se inician ya yo pierdo el contacto inclusive con los funcionarios de la unidad ejecutora. Mi trabajo termina ahí.

¿Cuál es su especialidad? Odebrecht no es mi primer cliente. Estoy desde el gobierno de Jorge Blanco. Fui quien vendió, junto con unos socios, la planta flotante de San Pedro de Macorís, la Mitsubishi, con el cual obtuve una buena ganancia.

En el gobierno de Jorge Blanco también logramos firmar un contrato de aquel conflictivo proyecto en Jarabacoa de la hidroeléctrica Manabao- Bejucal, Taveras.

Como ese proyecto fue concebido por Jorge Blanco, cuando Balaguer gana las elecciones y por esas cábalas de Balaguer de que no le gustaba continuar los proyectos que otro gobierno concibiera, le dijo a la empresa Impregilo, con la cual yo trabajé en ese proyecto, que pararan ese proyecto para hacer la presa Jigüey-Aguate.

Empezamos a trabajar en ese proyecto a través del Indrhi, siendo director Farías Monge.

¿Usted también estaba involucrado en el proyecto Jiguey-Aguacate? En primera línea. Ese proyecto costó en esa época 500 millones de dólares.

¿Cuál fue su rol ahí? Lo mismo, identificar el proyecto, ayudar a concretizar el financiamiento, a estructurarlo, a buscarlo. Ese era y es mi trabajo. Ese proyecto terminó alrededor de 1992.

¿Con qué otros proyectos usted ha trabajado? En el gobierno de Leonel Fernández, a mediados de 1997-1998, concebimos el proyecto Barrera de Salinidad en la zona oriental, por un monto de 125 o 130 millones de dólares, siendo director el senador Euclides Sánchez.

También trabajé en ese proyecto con Impregilo hasta llevarlo a su ejecución.

Tú sabe que las firmas extranjeras no tienen oficinas permanentemente en el país, sobre todo cuando están iniciando, y entonces buscan a una gente o un representante para que les dé seguimiento a sus cosas en lo que ellos se instalan.

Entonces, con ese proyecto terminamos y en 2001 iniciaron mis relaciones con Odebrecht. Cuando llegan al país no tenían oficina y por recomendaciones del embajador (de Brasil) firmamos un acuerdo desde esa época de honorarios de éxito, lo que significa que buscamos un proyecto, lo trabajamos, le damos seguimiento y cuando se concretiza ellos me pagan mis honorarios en la medida en que van cobrando o que el gobierno les va pagando.

Usted es conocido como “El hombre del maletín” Usted es conocido como “El hombre del maletín”.
Nunca he usado maletín, si usted me ve, se dará cuenta que no he usado maletín nunca.

¿Entonces a qué le atribuye usted que le hayan endilgado ese calificativo que corresponde a la persona que da dinero a congresistas para que aprueben proyectos? El morbo, la envidia, los enemigos gratuitos, los amigos-enemigos se inventan de todo. Eso es como el que va a una licitación y pierde, dice de todo.

Nosotros hemos perdido licitaciones y hemos impugnado y hemos ganado elecciones y hemos sido impugnados.

Sobre usted pesan imputaciones muy graves, ¿qué piensa hacer? Estoy conversando con ustedes violando las recomendaciones de los abogados, pero yo le he dicho a ellos que el que ve el historial de mi vida…

Yo llegué aquí a la capital a los 16 años y empecé a trabajar con la familia Hoffman-Najri a los 18 años hasta 1977 y decidí renunciar para instalar mi propia compañía llamada Bici-Moto. Fui el pionero en la importación de motocicletas usadas, duré cinco años solo en el mercado, después los competidores vieron que el negocio era bueno y hoy siguen gente importando motores usados.

¿Cuál es su relación con Danilo Medina? A Danilo yo lo conozco desde 2001, cuando ya estaba fuera del Gobierno.

¿Lo acompañó cuando él viajó a ver a Lula Da Silva? Yo nunca he viajado con Danilo a ver a Lula. Ironía de la vida, la gente cree que Lula llamó a Hipolíto (Mejía) para ofrecerle un proyecto, pero quien llamó a Hipólito en 2001 recomendándole hacer un consorcio Odebrechet-Andrade fue el presidente (Fernando Henrique) Cardoso.

Al término de la entrevista, Rondón hace un pedimento a los entrevistadores: “Les agradeceré que no digan lo que yo no he dicho”.

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