¿Y los cuartos?
Es cierto, el deporte es salud, pero los atletas necesitan las competencias para poner en práctica lo aprendido y hasta para buscarse unos chelitos.
Es preocupante la gran cantidad de eventos que se quedan a la mitad, otros son limitados en su duración y algunos ni se están realizando. Así no hay desarrollo.
Igualmente, una gran cantidad de equipos nacionales no ha podido cumplir con su programa de fogueo con miras a Guadalajara 2011.
El periodista Nathanael Pérez reseñó que el deporte dominicano ha recibido 147 millones de pesos menos con relación al mismo mes del año 2010.
Hay otras áreas muy descuidadas, las instalaciones, el deporte asociado, el de los clubes, el de los pueblos, los barrios y el recreativo, entre otras.
Se sabe que los gobiernos, sin excepción, unos menos que otros, no ejecutan el presupuesto deportivo aprobado cada año.
Aunque en menor proporción que antes, el sector privado también es un soporte de las actividades atléticas, pero tampoco es suficiente.
Entonces, la pregunta de los 2 mil millones de pesos (presupuesto) es: ¿A dónde van a parar los cuartos del deporte dominicano?
Los legisladores, por ejemplo, además de hacer y aprobar las leyes, tienen la misión de fiscalizar que las mismas se cumplan y por ello me luce que es un buen chance para que los diputados se pregunten ¿dónde está el dinero del deporte?, en vez insistir que esa noble actividad se nutra de dinero blanqueado.