Bloomberg News.-La visita del máximo responsable ejecutivo de Volkswagen AG, Matthias Mueller, a los Estados Unidos comenzó con una entrevista fallida con los medios en Detroit y terminó en Washington el miércoles pasado con sólo un escueto mensaje de gracias por visitarnos de parte de los reguladores que investigan el escándalo de fraude que se estima que costará miles de millones de dólares.
En el medio, las autoridades de California, con el apoyo de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés), rechazaron con dureza la propuesta inicial de la empresa para la reparación de sus motores diesel contaminantes, calificándolos de “sustancialmente deficientes”.
“No ha sido la mejor semana para VW”, dijo Akshay Anand, analista de Kelley Blue Book en Irvine, California.
“Está claro que hay una brecha en la comunicación o entendimiento en alguna parte, y ellos tienen que solucionar eso”.
Mueller se reunió con el administradora de la EPA, Gina McCarthy, durante aproximadamente una hora el día miércoles. La empresa presentó nuevas propuestas, tras lo cual la agencia emitió una declaración pública de dos frases: “Apreciamos la conversación con Volkswagen. Vamos a seguir trabajando hacia una solución”.
Las acciones cayeron un 2,5 por ciento, a 117,50 euros a las 9:51 en Fráncfort. Volkswagen perdió casi 15,000 millones de euros.