Votar, cambiar, mejorar, avanzar

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“Siempre es el momento adecuado para hacer lo correcto”, Martin Luther King

El próximo domingo 5 de julio, los dominicanos tendrán una oportunidad en las elecciones presidenciales y congresuales, que debe ser aprovechada para mejorar como sociedad.

Creo que a nivel presidencial hay una voluntad y una necesidad de cambio que difícilmente pueda revertirse de aquí al domingo, y a nivel del Congreso el cambio cualitativo será muy significativo.

Salvo contadas y honrosas excepciones, nuestros diputados y senadores son una vergüenza y una retranca para la sociedad.

Legisladores vinculados al narcotráfico, al vicio, a la corrupción, el soborno; algunos hasta admiten públicamente que votan por proyectos sin ni siquiera haberlos leído.
Diputados y senadores “analfabestias» que ignoran que las labores de un legislador son, además de legislar, representar y fiscalizar.

No espero milagros en estas elecciones, ni en ninguna otra, pero pienso que ha llegado el momento de dar un paso hacia adelante y superar un poco la situación antes descrita.
Por primera vez, que yo recuerde, los partidos, principalmente de la oposición llevan un número importante de candidatos con una trayectoria de lucha, con un aval moral, que si bien no garantizan una revolución moral total en el Congreso, sin duda ayudarán a que las cosas comiencen a cambiar para bien.

Algunos han sido sugeridos por organizaciones de la sociedad civil, por la Coalición Democrática, otros proceden de la izquierda, de partidos minoritarios, y van en distintas boletas, apoyados por coaliciones variopintas.

Por solo citar algunos, mencionaré al empresario Antonio Taveras, candidato a senador por la provincia Santo Domingo, y al ingeniero Eduardo Estrella, por Santiago. Ambos pueden presumir de tener una hoja de servicio limpia y a pesar de haber ocupado posiciones importantes donde se manejan muchos recursos, nunca se les ha vinculado a escándalos de corrupción.

También está Faride Raful, una joven que se ha destacado como diputada, pese a los ataques despiadados de sus adversarios que al verse opacados por ella, no lo han dudado dos veces para vomitar inútilmente sus miserias. Ella resalta por su gallardía y capacidad.

A nivel de diputados, hay hombres y mujeres valiosos, que si de ser escogidos ayudarán a mejorar la calidad del Congreso.

Por razones de espacio me limitaré a citar solo algunos de esos candidatos, que a mi juicio merecen que se vote por ellos, independientemente de su inclinación ideológica: el doctor Ángel Pichardo Almonte, los periodistas Arsenio Hernández (Montecristi), Jhonatan Liriano (Santo Domingo Este) y Diulka Pérez (DN), el profesor Juan Martínez (en Baní), Juan Salas (Monte Plata), José Horacio Rodríguez (DN), Claudio Caamaño (Santo Domingo Este); de los reformistas solo tengo muy buena referencia de Homero González. Como ellos hay muchos otros candidatos con buen aval moral, social y político.

Mi sugerencia, especialmente a los jóvenes votantes, es que averigüen bien quiénes son los candidatos de su circunscripción y el domingo se pongan su mascarilla y vayan a votar, pero solo por el que crean mejor.

Aprovechemos esta ocasión no solo para cambiar, sino también para mejorar, para avanzar hacia un Congreso y una sociedad decentes.

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