Vivir en democracia
Nadie duda que la Policía Nacional juega un papel importante en lo que constituye el sosiego y la tranquilidad ciudadana.
Sobre todo cuando el jefe que la preside aseguró a la ciudadanía que aquí vamos a continuar viviendo en democracia.
Son palabras que se pueden traducir claramente: la Policía Nacional tiene el compromiso con la sociedad de reducir la delincuencia. Tiene el compromiso de garantizar la convivencia pacífica.
El hecho de que un agente de la Policía haya muerto a manos de delincuentes no significa un revés, es un hecho que debe servir para redoblar los esfuerzos, hacer los ajustes necesarios y demandar el presupuesto que se necesite para poner a los agentes de la Policía Nacional a la altura de las nuevas circunstancias que vive el país.
No es posible que un residencial, un sector, o los habitantes de una determinada zona del país pueda sentirse amenazada, desprotegida, a merced del miedo colectivo, porque los delincuentes aparentan tener mayores controles.
La delincuencia solo se vence con una Policía convencida y trabajando con todos los agentes de la institución para vencerla.
Ese tiene que ser su aporte para asegurar a la ciudadanía que podremos seguir viviendo en democracia.
