Ma Van Nhat, un vietnamita de 54 años, comenzó a quejarse de fuertes dolores en el estómago, por lo que fue recetado con analgésicos, pero ninguna medicina logró quitarle el sufrimiento.
Los médicos comenzaron a indagar más a fondo en el padecimiento de Nhat, hasta que hallaron algo sorprendente en las radiografías del paciente: unas tijeras rotas y oxidadas junto al colon. Retiraron las tijeras, cuyas asas se habían pegado a otros órganos.
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